personas sin hogar

Jornadas de 13 horas en la calle, noches en una tienda de campaña... El toque de queda importa muy poco cuando no se tiene hogar.
Prefiero pensar que algunos de estos sin techo tienen un futuro.
Los chicos tomaban algo en una terraza cuando se acercó un hombre.
Lily, una marioneta de un brillante color rosa, relatará la experiencia de vivir en una familia que va de albergue en albergue
La víctima se llama Flor, tiene 85 años y fue atacada por cuatro jóvenes en la calle de Fuencarral, donde pasaba la noche.
El Papi, que dice que estar en la calle le produce “mal humor y hasta romanticismo”, leyó un poema durante la concentración
basuraQueremos conseguir que nadie duerma en las calles de nuestra Comunidad. Para ello, proponemos la puesta en marcha en la Comunidad de Madrid un proyecto con la metodología Housing First para doscientas personas en el plazo de tres años.
A veces, mientras bebo mi café de por las mañanas en este invierno poco frío de Madrid, observo tras los cristales a un joven que no pasará de los treinta años. Recoge sus enseres, acaricia a un perro pequeño y se sienta a esperar. Es uno de esos que algunos llaman "perroflautas", desde ese pedestal extraño que da el tener una buena posición.
El Ayuntamiento de Madrid cederá la galería del Palacio de Cibeles, sede del Consistorio, para acoger una cena de Nochebuena
Desde su creación en 1987, la Fundación Arrels ha ayudado a más de 9.000 personas sin hogar con alojamiento, alimentación
Hace unos años, antes de la crisis, me lancé a las calles de Madrid para realizar un estudio sobre las personas sin hogar y recoger sus testimonios. Se calculaba que el número de personas en dicha situación en España era de unos 10.000. Se cree que el número de afectados se ha triplicado.
Vivir a la intemperie es desabrido. Podemos salir, trabajar, pasear, buscarnos la vida, pero luego nos es necesario volver, guarecernos, apartarnos de ella. Pese a las protecciones una de las fuerzas de la vida que nos deja en descampado sigue siendo la enfermedad.
Las personas sin hogar que llevan buscando trabajo más de un año se ha multiplicado en los últimos siete años. Según datos
Fue recorriendo cinco instituciones para conocer de primera mano cómo era la vida de la gente sin techo cuando me reencontré con un conocido al que no reconocí. Debía tener mi edad pero parecía tener muchos años más.