Plan PIVE

20 millones de euros para subvencionar la compra de vehículos impulsados por energías alternativas.
Sobresaliente. Este sería el mejor calificativo para Cristian, un estudiante malagueño que ha perdido 2.500 euros de beca
Pinterest Instagram El ministro de Industria, Energía y Turismo de España, José Manuel Soria, señaló que Volkswagen le ha
Queda poco más de una semana para las elecciones municipales y autonómicas del 24 de mayo y la alegría y la generosidad han
Estos días se ha celebrado la feria madrileña y con todo el respeto del mundo para sus organizadores, ha sido un fracaso expositivo. Se dan una serie de circunstancias que no ayudan al éxito. La primera de ellas es que el sector está en la UVI.
El mercado de turismos ha cerrado el año con una subida del 3,3% y 722.703 matriculaciones como consecuencia del efecto de
Cristóbal Montoro ha anunciado que en el último Consejo de Ministros de octubre, o en el primero de noviembre, se pondrá en marcha la cuarta versión del Plan Pive, por valor de 70 millones de euros. La incertidumbre de si se prorrogan estas ayudas sólo produce una estacionalidad absurda y contraproducente. Deberían anunciar ya la implantación definitiva de un plan de incentivos sin límite temporal.
El PIVE no deja de ser un parche pequeño en una cámara recalentada que amenaza reventón. La industria del automóvil europea tiene que comenzar a defenderse de la amenaza oriental a medio plazo.
Bienvenido sea el PIVE 2, que aporta además algunas interesantes novedades, como extenderlo a los vehículos industriales o a los turismos de más de 25.000 euros de PVP, hasta ahora vetados. Ahora a esperar que el sector se anime, porque es una de las patas sobre las que se asienta la economía de este país. Un automóvil es primordialmente una máquina de generar impuestos. El Estado no puede permitirse el lujo de dejar que se muera esta gallina de los huevos de oro y no tiene más remedio que dar de comer a la vaca si quiere ordeñarla.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, anunció una prórroga del plan PIVE para incentivar la compra de coches, cuyo presupuesto
Los fondos del Plan PIVE, la ayuda gubernamental para la compra de vehículos nuevos "energéticamente eficientes" a cambio del achatarramiento de automóviles de más de 12 años, se han acabado, tras 74.958 solicitudes aceptadas para acogerse al mismo.
No es ninguna sorpresa; se venía anunciando desde hace muchos meses. La cifra de ventas de automóviles alcanzada en 2012 es la más baja de los últimos 20 años. El automóvil es uno de los "falsos indicadores" económicos más revelador. Las familias dejan de comprar automóviles antes incluso de que comiencen los verdaderos problemas.
La apuesta por vehículos más seguros y más eficientes energéticamente es la única posibilidad de supervivencia de la principal industria europea. La incógnita es el desarrollo del nuevo vehículo de desplazamiento individual, movido por energía no fósil.
El sector ha recibido estas ayudas con cierto pesimismo. Estaban en París, comentando la noticia, rodeados de sus colegas franceses o alemanes, envidiosos de ver cómo los Gobiernos de Hollande o Merkel apoyan al sector con toda su fuerza, mientras el de Rajoy concede migajas.