policia-indignado

Han despertado a miles de personas, y siguen sumando. Cada vez son más los que alimentan otros valores, apuestan por la cooperación frente a la competencia, por la justicia frente a la limosna, y por la libertad frente a la sumisión. Han conseguido unir conciencias, sumar esfuerzos.
Se terminan sus falacias y mentiras, se desmoronan sus argumentos. Se queda desnuda su tiranía. Tenemos la libertad y el derecho de elegir el destino de nuestra vida aunque no lo aprueben sus señorías. Cuando nos vean con las manos al sol sepan que no tenemos miedo, que estamos empezando una Revolución.
En una asamblea tomé la palabra. Quise mostrar mi apoyo, mi agradecimiento y mi compromiso. Pero sobre todo me dirigí a mis compañeros, a los policías que estaban trabajando en la plaza, y a los que, fuera de su servicio, compartían este momento.