portabilidad

No sé de nadie que se haya leído detenidamente los "términos y condiciones" de servicios de Gmail, Facebook, LinkedIn o Twitter. Es un error pensar que, porque vemos los contratos de Facebook o LinkedIn a través de una pantalla, carecen de valor y tienen menos entidad.
Al igual que ocurre con multitud de vuelos de las aerolíneas, en ocasiones las portabilidades se convierten en un viaje fallido en el que nadie nos cuenta qué problema lo está retrasando ni cuándo llegaremos a nuestro destino.