premio Ig Nobel

El norte de Europa ha resistido parcialmente indemne a la crisis, mientras que el sur se desangraba, pero la crisis empieza ya a golpear a la puerta de Alemania. Matar a los clientes jam谩s fue una buena pol铆tica comercial. Con algo de suerte Merkel acabar谩 por darse cuenta, pero s贸lo si resultara ser m谩s inteligente que sus secuaces.