reforma constitucional

Hay quien piensa que ya tenemos suficientes dificultades como para generarnos otras nuevas. No acaban de asumir que reformar la Constitución lejos de ser una parte del problema constituye una forma de comenzar a solucionarlo. La Constitución no es un tótem, sino un acuerdo que debe y puede ser renovado y ajustado a los tiempos.
Hace bien el PSOE en hablar con claridad acerca de su apuesta federal. Y en sostener que si hay que reformar la Constitución, ello no debería producir ningún trauma. Porque las Constituciones no son sacrosantas. En Alemania se ha reformado casi sesenta veces en poco más de sesenta años.
Mariano Rajoy, en un exercici d'imprudència, vint-i-quatre hores abans que arrenqués la manifestació independentista de l'11 de setembre, va gosar titllar-la d'«algaravia» (en català, atès que té el mateix significat, en diem «guirigall»; «algaravia» és una paraula força més tècnica).
Mariano Rajoy, en un ejercicio de imprudencia, veinticuatro horas antes de que empezara la manifestación independentista del 11 de septiembre, osó tildarla de «algarabía». No puede decirse precisamente que acertara.