relatos

Cuando jugamos al f√ļtbol nos exhibimos abiertamente. Dejamos aflorar lo que somos, en lo m√°s profundo. Lo mismo nos sucede cuando vemos jugar al equipo que amamos. Lo hacemos sin mediaciones, sin disimulos, sin disfraces. Y eso lo convierte en una oportunidad literaria interesant√≠sima.
Carlos y Carlos viven juntos, pero separados. Carlos tiene dos ni√Īas y Carlos otras dos. Carlos est√° casado con una enfermera y Carlos con una peluquera. Por la ma√Īana, ponen el despertador los dos a la vez: a las siete menos cinco. A trav√©s del tabique pueden o√≠r cada uno el despertador del otro.
Javier Tomeo es √ļnico. Como escritor y, sobre todo, como ser humano. Tomeo es incre√≠ble, en el sentido literal del t√©rmino: si no lo ves, no lo crees. Su gran literatura se hunde de lleno en el mundo del absurdo, en el humor surrealista y esperp√©ntico.
Javier Tomeo es √ļnico. Como escritor y, sobre todo, como ser humano. Tomeo es incre√≠ble, en el sentido literal del t√©rmino: si no lo ves, no lo crees. Su gran literatura se hunde de lleno en el mundo del absurdo, en el humor surrealista y esperp√©ntico y en el retrato del poder√≠o de los instintos cuando nada los detiene.
Hoy han venido a retirar nuestros tractores al desguace, nuestros animales al sacrificio, han pasado la maquinaria de obra civil por encima de los huertos y han asfaltado una zona igual al quíntuple de todas las fincas de la comarca juntas.