revoluciones

libroSi alguien quiere saber c贸mo ser谩 el futuro, que lea los libros de historia. Creo que fue Edmund Burke quien acu帽贸 la frase de que el pueblo que no conoce su historia est谩 condenado a repetirla. El problema es que primero hay que ponerse de acuerdo sobre la versi贸n que debemos conocer.
Si Podemos, o cualquier otro partido de izquierdas, se deja dominar por consignas del tipo de las que aparecieron en las paredes de las universidades francesas en mayo del 68 ("seamos realistas, pidamos lo imposible", "mis deseos son la realidad", "prohibido prohibir", etc.), su fracaso a medio plazo est谩 garantizado.
Cada vez m谩s son los altos funcionarios, los tecn贸cratas y los ejecutivos de las multinacionales quienes deciden el destino de los pueblos. Incapaces los pol铆ticos de gobernar a los mercados, guiados por el clientelismo electoral cuando no -en demasiadas ocasiones- por la pura y simple corrupci贸n, son los mercados quienes progresivamente controlan a los gobiernos.