saberes

El problema central de la ciencia en la democracia es que la distribución de bienes de conocimiento, pero también de responsabilidades por los efectos, es opaca, compleja, difícil de representar en una topografía de las autoridades cognitivas y de las responsabilidades sociales. Nuestras sociedades no tienen problemas con emitir opiniones y juicios, pero no aceptan con la misma facilidad la asignación de responsabilidades.