salud mental

sillaHoy voy a hablar de uno de los matemáticos más influyentes en la Economía de los últimos tiempos. En su Teoría de juegos, John Forbes Nash analiza situaciones difíciles en las que interviene más de un individuo. Todos quieren lograr su objetivo, pero tendrán que tener en cuenta las decisiones de los demás participantes.
La vida es demasiado corta como para pasarla leyendo las reflexiones de amigos tóxicos en las redes sociales. Lo más probable
Twitter Pinterest 1. Habla con tu médico. El primer paso para cualquier transformación relacionada con la salud es consultar
yogaSi a nivel subconsciente estás seguro de que las cosas nunca te salen bien y de que tienes muy mala suerte..., es lo que vas a transmitir a la gente sin darte cuenta. Y la gente a tu alrededor lo va a percibir. Y cuanto más negativo sea tu dialogo interno, más te vas a encerrar en una visión negativa de la vida también..., y al final, no verás las oportunidades que la vida te ofrece.
Pinterest Ve a nuestra portada 1. El sarcasmo puede ser síntoma de una buena salud cerebral. Varias investigaciones apuntan
psicoCuando un ser humano se aferra a sus metas y sueños, y trata de que sus ideas prevalezcan sobre la realidad, acaba sufriendo, pues muchas veces esas ideas no encajan en dicha realidad. No hay que resignarse, ni rendirse, pero hay que actuar con inteligencia, aprendiendo, con los pies en el suelo.
ilustracionEs cierto que existen personas con una escasa capacidad para empatizar con el otro, personas que procuran un beneficio en sus relaciones, personas intransigentes, personas que se victimizan, inseguras, controladoras. De manera general, no nos conviene su cercanía. Sin embargo, ¿no es cierto que todos somos potencialmente tóxicos en mayor o menor medida?
fobiasLa fobia social es un miedo muy fuerte a ser juzgado negativamente por otros y a sentir vergüenza. La vergüenza es un sentimiento humano y normal, pero las sensaciones exageradas de timidez e inhibición se pueden transformar en un paralizante miedo. Y este miedo llega a ser tan potente que impide hacer vida normal.
Las relaciones pueden ser difíciles para cualquier persona, pero para alguien que está luchando contra una enfermedad mental
Una mañana de febrero de 2008, me encontré con el padre de una paciente. Aquel hombre se aferró a mí y me dijo con desesperación que su hija se había matado. No consigo recordar con qué palabras intenté reconfortarle. Lo que sí recuerdo con gran nitidez es que aquel día decidí dedicar mis esfuerzos a la prevención. Desde entonces, la pregunta "¿por qué?" se convirtió en una afirmación: por quién.