sexualidad femenina

Una conocida aplicación ha realizado una encuesta entre sus usuarias y arroja datos realmente curiosos.
Heidi McKinney deber√° cumplir ocho meses de arresto domiciliario¬†y tres a√Īos de libertad condicional.
vulvaMi experiencia me ha llevado a dividir a las mujeres en tres grandes grupos, atendiendo a la relaci√≥n que tengan con sus propios cuerpos. O m√°s exactamente, con una parte de su cuerpo, con sus vulvas. S√≠, s√≠, lo que oyes, con sus vulvas (a estas alturas no te vas a escandalizar, ¬Ņno?).
Conozco muchas mujeres a las que no les gusta el porno. No solo no les gusta; es que les repele, les echa para atr√°s. No quieren ni verlo. A veces mando como parte de la terapia sexual ver im√°genes de alguna pel√≠cula porno. Pero ya me cuido de recomendar porno que no sea del com√ļn, del mundano, del que t√ļ y yo sabemos. ¬ŅPor qu√©? Porque no lo van a ver. No lo van ni a intentar.
sex coupleEl coito es una practica demasiado extendida. Cualquier sexólogo/a nos dirá que vivimos en un modelo de sexualidad coitocentrista y masculino. Yo sostengo esto, y además digo que los coitos demasiado largos molestan e incluso duelen. Es habitual que la excitación disminuya y la lubricación escasee. ¡Despertemos! ¡Esto no es porno!
Dentro de la jugueter√≠a er√≥tica, hay dos productos que brillan m√°s que los dem√°s. Uno son los lubricantes. El otro, los vibradores. Los que yo m√°s recomiendo son los de uso externo, o bien, que tienen una parte para introducir en la vagina pero peque√Īa. Para estimular la entrada vaginal. Realmente, a efectos pr√°cticos, no necesitamos m√°s. Busca los llamado vibradores de dedo.
puntogUno de los motivos por los que el punto G ha suscitado tanta polémica es porque es difícil de localizar a no ser que se estimule. De hecho, investigaciones más recientes indican que el punto G no es solo un punto asilado, sino que es una zona íntimamente relacionada con el clítoris y la vagina, de manera que su estimulación afecta a las otras estructuras.
esclavitud follar Después de tanta lucha para salir de la opresión de la norma macho, nos tropezamos con algo curioso y sintomático: nos hemos transformado en una fantasía masculina, es decir, en un pedazo de culete gratis. Claro, las mujeres no lo llamamos así... Usamos eufemismos como "mujer libre".
Glow Images, Inc/Getty No hay cliché más típico que el de la esposa de más de 40 sexualmente desinteresada que sale en la
Yo soy una zorra. Una zorra muy puta. Eso dice un mont√≥n de gente. La gente que lee mi blog y no est√° de acuerdo con su premisa. Gente a la que no le gusto. Hay muchas razones por las que piensan eso. Me he acostado con un par de chicos. M√°s de 10. M√°s de 20. ¬ŅQuieres seguir adivinando?