Sierra Leone

etayoUna de las peores consecuencias del brote de ébola ha sido el debilitamiento de los sistemas de salud locales y nacionales, tanto en infraestructuras, capital humano y presupuestos sanitarios, como en el plano social, donde se ha producido la estigmatización de los supervivientes, de los familiares de los supervivientes, o de los propios sistemas sanitarios.
UNICEF nos recuerda que 230 millones de niños viven en países y zonas afectadas por conflictos armados. Cifras aterradoras de niños desplazados, mutilados, ejecutados, secuestrados, torturados, reclutados, violados e incluso vendidos como esclavos. Testigos y víctimas de la malnutrición y la miseria. Niños empobrecidos o pobres de solemnidad, víctimas del hambre, la violencia y el abandono.
Huellas como las que dejan en el asfalto de Freetown, en Sierra Leona, las 84 mujeres que integran el primer servicio de taxis profesional en la capital de un país en el que ellas han sufrido los efectos de la guerra. O las que están en los barrios más pobres de la capital de Burkina Faso.