siesta

Tampoco podr√°n llamar los fines de semana.
Gracias a este estudio, se entiende por qué hay personas que necesitan imperiosamente echarse la siesta después de comer y otras son incapaces.
"Prepar√°ndose para esta noche".
"Así nos va. Es desesperante".
El agresor -con antecedentes- y su padre -detenido también por amenazas- llevaban tiempo cargando contra la madre de la fallecida.
En sus orígenes era una 'experiencia religiosa'.