sistemas educativos

peliniñosAsisto a la fiesta de graduación de un grupo de 4º de ESO. Los noventa chicos y chicas se levantan y estallan en aplausos mientras aclaman a su profesor: "Seeergi, Seeeergi, Seeergi....". El momento me recuerda los vitoreos de Meeeeesi, meeeesi, meeesi, en el Camp Nou. Esto ocurre aquí. En nuestra Secundaria, tan denostada; en un instituto público, para más señas.
Doy tercero de primaria. Mis alumnos tienen 8 y 9 años. Llegué temprano esta mañana. Estoy nerviosa (sí, yo, que tengo 20 años de profesión, hoy estoy nerviosa). Voy a intentar una ruta nueva, por primera vez. Soy maestra integral. Cambié de paradigma profesional. Me transformé en otra.
Llegué al aula. Me senté en la primera fila, en silencio. Faltaban apenas unos minutos para la hora; dos tal vez. Esperé. Fue llegando el resto de los alumnos, de a uno o en pequeños grupos. Alborotados, conversando, como siempre. La sala se fue completando.