teoria-cultural

derridaA Barthes le molestaba que la palabra "amar" se manejase alegremente por todo el mundo. El sujeto enamorado es un marginal, tanto más auténtico cuanto deja de estar de moda; es un sujeto cuyo discurso es provocador y heterodoxo y es capaz de alcanzar cotas insospechadas de autocrítica, aplicándose a sí mismo un poco de psicoanálisis de una manera un poco salvaje.