terapia-psicologica

Son dos problemas distintos aunque muchas veces se usen como sinónimos.
paisajeEl atractivo se persigue, y es fuente de mucho sufrimiento. La belleza, en cambio, la tienen todos los habitantes del planeta. No importa si son alto o bajos, gordos o delgados, tímidos o extrovertidos..., todos la tienen. Los feos no existen.
relacionesSiéntate a pensar y anima a tu pareja a que haga lo mismo. Intentad discernir dónde está el origen y orígenes de los conflictos. Hablad y compartid y, si es posible, intentad negociar. Si decidís seguir adelante, un psicólogo/a puede ser un buen apoyo, guía y testigo del proceso para comprender el origen de la tensión y para avanzar hacia una relación más saludable.
Hay pocas películas y series sobre científicos, literatos, barrenderos, arquitectos, comerciantes, fontaneros... que lleven una vida normal, que hagan cosas buenas por los demás, que colaboren, se ayuden, que muestren lo que les preocupa y cómo van aprendiendo en su día a día de sus errores
El deseo de ser m√°s surge del temor a ser menos, del miedo a no ser valioso, a quedar relegado, devaluado. Si se han vuelto exigentes con ustedes mismos, si se critican mentalmente cuando se equivocan, si se comparan, entonces es que tienen ese temor. No se acomoden, pero tampoco se juzguen.
Es muy habitual pensar en cosas que uno no ha elegido o verse incapaz de dejar de pensar en algo. O que la mente salte de una cosa a otra sin control. En muchas ocasiones el pensamiento, aparentemente, no est√° bajo la voluntad de la persona. Pero si el pensamiento es "nuestro", ¬Ņc√≥mo es esto posible?
No podremos solucionar los conflictos sin aprender a afrontar las sensaciones y emociones que llevan asociados. Para explorar y redescubrir las emociones hay que sentir, no pensar sobre lo que se siente. Así, tampoco es necesario saber intelectualmente qué es una emoción para poder sentirla.
Si uno no la siente, puede comenzar por razonar sobre su existencia: si acepta que existe la maldad, que en realidad es fruto de la ignorancia, debe por lógica aceptar la existencia de la bondad, en el otro extremo. Uno mismo puede percibir en sí mismo esa inclinación hacia la bondad.
Se suele tener miedo a no saber, por temor al juicio de los dem√°s, a que le vean torpe, o por temor a sentirse uno mismo ignorante. En ese caso, se pueden encontrar dificultades para tener curiosidad, lo que va a ser un obst√°culo en el aprendizaje. Hay que aprender a resolver ese temor.
¬ŅPero c√≥mo logra uno cambiar esos conflictos que le hacen sufrir? Intentar forzar a otros a que cambien contribuir√° al malestar, propio y ajeno. Sin embargo, si uno se centra en resolver sus propios conflictos, no s√≥lo se har√° un bien a s√≠ mismo, tambi√©n a los dem√°s.