terremoto de Ecuador

embajadorEn una reciente reunión con representantes representantes de la Dirección de Cooperación de la Generalitat Valenciana y otras instituciones, me manifestaron que nunca en sus experiencias anteriores habían trabajado con un Gobierno tan organizado como el de Ecuador, destacando que desde el primer momento contaron con los informes diarios de evaluación de la Secretaría de Riesgos, en los cuales se detallaba con precisión las necesidades y afectaciones de cada ciudad.
Jahaira Altafulla, de 24 años, amamanta a su hija Milagro en una de las aulas de la escuela '31 de Marzo', que se está utilizando
movida¿Cuántas lágrimas derramé mientras veía a mis compatriotas renacer o morir? Ninguna. Como ninguna he derramado cuando escucho las historias más macabras, indignantes o dolorosas de boca de quienes las vivieron. No es común ver un periodista llorando en vivo por televisión. Pero las lágrimas están dentro y tarde o temprano se desbordan y nos ahogan.
correaLa sorpresa y fastidio de Correa ante el papel fundamental jugado por la sociedad civil frente a la tragedia del terremoto fue más que evidente, pero no causa asombro. Al fin y al cabo, venía de despotricar en su contra en el Vaticano. Correa detesta perder protagonismo (entre otras muchas cosas que detesta). Pero el problema es cuando esta hostilidad permea sus acciones como mandatario.