Whitney Museum

museoSe diría que Renzo Piano ha metido el brazo por el gran ventanuco de la fachada de Breuer y le ha dado la vuelta al edificio como a un calcetín. Aquellos grandes escalones de zigurat en negativo pasan a ser amplias terrazas. Las escaleras se van para afuera, y aquella oscuridad volcánica se troca en luminosos aceros blancos y amplias superficies acristaladas. Si el de Breuer era un búnker, el de Piano es una plaza abierta.