Zygmunt Bauman

Dos libros han servido para conformar mis lecturas veraniegas, los dos del recientemente fallecido Zygmunt Bauman, premio
baumannBauman record√≥ lo b√°sico de nuestros anhelos, que la misma modernidad ha querido maquillar: todo lo que hacemos no tiene otro fin m√°s que la b√ļsqueda de la felicidad, un deseo contaminado por el propio sistema, por la ilusi√≥n, por la felicidad prefabricada y en serie que ofrece esta nueva era.
Síguenos en Facebook Ve a nuestra portada Síguenos en Twitter El sociólogo y filósofo polaco Zygmunt Bauman ha fallecido
baumanNo¬†es razonable¬†que las empresas que hacen un esfuerzo por aportar mayor valor social y medioambiental no se vean favorecidas. O bien, al contrario, que las empresas m√°s agresivas o depredadoras sean las que obtienen mejores resultados porque no internalizan ning√ļn coste social o medioambiental.¬†Y se trata de costes que al final acabamos pagando todos.
Al mercado le preocupa poco la calidad de la educación superior salvo cuando le demuestran que puede producir un significativo crecimiento económico. Pero sigo pensando que la batalla por la verdad es un movimiento permanente, razón por la que es capital formar a nuestros jóvenes para que puedan llegar a disfrutar de la libertad intelectual.
Uno puede ser independentista igual que uno cambia de marido o mujer, se hace ateo o creyente, se muda a otra casa o de empleo. Igual que el capitalismo es particularmente adaptable a las circunstancias, lo son nuestras ideas o nuestra individualidad, siempre reversible.
No se trata √ļnicamente de reconocer como derecho fundamental que todos logren un trabajo digno, sino de asumir el reconocimiento de que darles un apoyo social permanente es un deber moral universal y proporcionarnos un significado positivo para hacer uso de nuestras libertades.
El √ļltimo de sus libros tiene un t√≠tulo que lo dice todo siendo una pregunta: ¬ŅLa riqueza de unos pocos nos beneficia a todos? En cuanto sale a escena, no tarda en dar su respuesta, porque comienza haciendo un retrato pat√©tico de este mundo.
Aqu√≠ el empresario siempre ha sido del capitalismo l√≠quido, por lo que ni siquiera ha apostado por una educaci√≥n-formaci√≥n l√≠quida, como se√Īala el soci√≥logo Premio Pr√≠ncipe de Asturias Zygmunt Bauman que ocurre en el mundo desarrollado de nuestros d√≠as, sino por una mano de obra l√≠quida y liquidable, f√°cilmente prescindible.
¬ŅQu√© modelos de sociedad se sustentan en EEUU o en Espa√Īa si el porvenir que les espera a sus respectivas generaciones de j√≥venes podr√≠a ser todav√≠a mucho peor que el futuro de sus padres? Ahora es cuando las instituciones se alarman, se escandalizan, como si nada se hubiera visto venir.