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31/05/2013 08:16 CEST | Actualizado 30/07/2013 11:12 CEST

La Graciosa, #LaOctavaIsla

Las islas e islotes al noroeste de Lanzarote conforman el Archipiélago Chinijo y constituyen una de las imágenes más espectaculares de Canarias. Los ciudadanos de la única habitada, La Graciosa, con más de 684 personas censadas, han iniciado una campaña para que sea declarada "la octava isla".

Panorámica de La Graciosa. Foto: ELIMEDINA / WIKIPEDIA.

Cuando el avión se aproxima al aeropuerto de Lanzarote, el viajero se encuentra con una sorpresa que muchos desconocen. Las islas e islotes que se hallan al noroeste de la Isla y que conforman el Archipiélago Chinijo constituyen una de las imágenes más espectaculares de Canarias. Los ciudadanos de la única habitada, La Graciosa, con más de 684 personas censadas, han iniciado una campaña para que sea declarada oficialmente como "la octava isla". Y ya son más de 8.800 personas las que han estampado su firma en una iniciativa sin precedentes en una isla con tan sólo dos núcleos de población, con una de las reservas marinas más importantes de Europa y cuyo territorio se encuentra en su inmensa mayoría protegido como parque natural.

Manuel Fraga Iribarne quiso convertir La Graciosa en una réplica de urbe turística durante su etapa como ministro de Información y Turismo. Por suerte, aquel proyecto que el régimen franquista publicitaba a través del NO-DO a principios de la década de los setenta, fue desechado. La isla, que se encuentra separada de Lanzarote por un angosto brazo de mar llamado El Río, cuya parte más estrecha apenas supera un kilómetro, mantiene casi intactas sus señas de identidad: ni un solo metro de asfalto y un férreo control de los vehículos que se desplazan por sus caminos de tierra y de las embarcaciones que se internan en su reserva.

La Graciosa forma parte del municipio lanzaroteño de Teguise y salvo los dos núcleos habitados -Caleta del Sebo y Pedro Barba-, el resto de la isla pertenece al Patrimonio del Estado. El objetivo de quienes han impulsado una iniciativa que supondría un antes y un después en la gestión administrativa de la isla no persigue desvincularse administrativamente de dicho municipio, sino "contar con una pedanía que les otorgue mayores cotas de autogestión desde la propia Isla y que les permita elegir a su propio alcalde pedáneo". Consideran que esta figura administrativa es más que suficiente, y lejos de lo que opinan sus detractores, no reclaman ni un Ayuntamiento ni un Cabildo Insular propio.

Entrega de las firmas recogidas ante el Gobierno de Canarias.

Cuatro administraciones públicas -Gobierno del Estado, Gobierno de Canarias, Cabildo Insular de Lanzarote y Ayuntamiento de Teguise- se reparten y comparten competencias sobre el territorio marítimo y terrestre de La Graciosa y del resto del Archipiélago Chinijo. La maraña administrativa provoca que exista confusión sobre las áreas que corresponden a unos y a otros. Y con esta iniciativa se persigue que en todos los foros en los que se decide su futuro haya una voz propia.

Miguel Páez, portavoz de la plataforma, señala que "la pedanía permitirá que la Isla cuente con sus propios representantes y que las decisiones que nos afectan directamente en nuestras vidas no sean impuestas sin un diálogo previo". En La Graciosa existe un Consejo de Ciudadanía, pero su operatividad se encuentra limitada por su dependencia de tantos centros administrativos. La intención es que haya un giro y que "la Isla sea reconocida como tal en el Estatuto de Canarias para que nos sintamos parte del Archipiélago y no ser sólo el anexo de una Isla. Aquello que no se nombra, no existe, y ese es el paso que queremos dar".

Dos líneas marítimas cubren diariamente el trayecto entre el puerto de Órzola, en Lanzarote, y Caleta del Sebo, en La Graciosa. Un trayecto de poco más de quince minutos que realizan con mucha asiduidad quienes residen a uno y otro lado y que utilizan cada vez con más frecuencia los turistas: 26.000 lo hicieron en enero y febrero de 2013, aunque la cifra se multiplica por tres en verano, Semana Santa y Navidad. La tranquilidad, su lejanía del bullicio de los núcleos turísticos, la belleza de sus playas y de su paisaje la convierten en uno de los destinos turísticos más apreciados por quienes huyen de la masificación y buscan sosiego y contacto directo con una naturaleza casi virgen.

8.847 firmas se encuentran desde el pasado día 27 de mayo en el Ayuntamiento de Teguise, el Cabildo Insular de Lanzarote y en la sede de Presidencia del Gobierno de Canarias. Es ahora a ellos a quienes corresponde mover ficha para que La Graciosa sea considerada como le corresponde, como una isla con nombre propio en el Estatuto de Autonomía y con representantes elegidos directamente por sus ciudadanos.

La Graciosa compartiría, en el caso de lograr el apoyo de las instituciones, el título de "octava Isla" con Venezuela. Una denominación que, según Miguel Páez, "estaríamos encantados de compartir" con el país al que emigraron miles de canarios el pasado siglo XX y con el que existen lazos sentimentales que, pese a la distancia y la lejanía del periodo de emigración, siguen siendo muy sólidos.

"Eres mi isla Graciosa tan bonita y tan pequeña que voy a hacerte una cuna para yo mecerte en ella. Y te cantaré una nana con una voz de sirena y un dulce sueño te envuelve a la luz de las estrellas".

Inocencia Páez. Poetisa graciosera

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