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20/01/2019 09:43 CET | Actualizado 20/01/2019 09:43 CET

Ibiza, el lugar más seguro en caso de guerra nuclear

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Recreación de una explosión nuclear.

(Por Pablo Burgués)

Ojo que no lo digo yo, que lo dijo en 2003 el respetable diario británico The Guardian. Más tarde, el Ayuntamiento de Sant Joan de Sa Talaia (Ibiza) hizo suya esta afirmación y con el objetivo de fomentar el turismo en la zona redactó una nota de prensa asegurando que: "El físico y astrólogo francés auspició en el siglo XV que, en el caso de que se produjera una guerra nuclear, las corrientes de aire especiales de Ibiza harían que esta fuese el último sitio donde existiera vida".

Al margen de si publicitar Ibiza como el búnker del Mediterráneo es una idea delirante o no, lo que yo me pregunto es: ¿Dijo realmente esto Nostradamus? Pues parece ser que la isla no aparece citada en ninguno de los textos del autor... Entonces ¿en que se basan estos señores para hacer semejante afirmación? Veamos...

Michel de Nôtre-Dame, alias Nostradamus, nació en Gabacholand el 14 de diciembre de 1503. Estudió la carrera de medicina y llegó a ser toda una eminencia en la lucha contra la peste. Pero parece ser que aquello de curar gente aburría bastante al muchacho y pronto empezó a enredar con las ciencias ocultas. Descubrió que lo que de verdad le ponía palote era adivinar el futuro y en 1550, sin ponerse ni rojo, escribió sus primeros textos proféticos.

No sé si el chaval acertaba mucho o poco, pero su técnica de lectura del horóscopo se puso muy de moda entre la clase alta de la época y esto le hizo ganar bien de viruta. Pero cuando realmente lo petó fue en 1555 con la publicación de su best sellerLes Prophéties, una obra que predecía el futuro del mundo hasta 3797, año del supuesto apocalipsis.

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Retrato de Nostradamus.

¿Por qué tuvo y aún tiene tanto éxito este libro? Debemos recordar que por aquel entonces existía una cosa muy simpática llamada la Inquisición, cuya labor consistía en pasar por el pasapuré a todos los aserejés (¿o se dice herejes?). Bueno, la cosa es que para evitar a estos señores, Nostradamus escribió sus profecías de un modo muy críptico, utilizando juegos de palabras, metáforas y frases enigmáticas. Esto fue todo un golazo por su parte, ya que de este modo cada uno puede ver en sus escritos lo que la real gana, desde que el Betis va a ganar la Champions hasta que Donald Trump son los padres, pasando por que Ibiza es el escudo antiaéreo del mundo.

Personalmente no soy muy fan de las profecías, pero oye, viendo que el panorama político internacional está regular y que en las Pitiusas hace un tiempo de escándalo, he decidido que yo de momento me voy a quedar por aquí y que sea lo que Nostradamus quiera.

Por cierto, que a pesar de sus dotes de pitoniso, nuestro amigo no vio venir un ataque al corazón que en 1556 lo dejó cacahuete. Fue enterrado bajo el epitafio: "Aquí descansan los restos mortales del ilustrísimo Michel Nostradamus, el único hombre digno, a juicio de todos los mortales, de escribir con pluma casi divina, bajo la influencia de los astros, el futuro del mundo". Un tipo la mar de modesto vaya.

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———— Esta historia se publicó originalmente en mi blog Typic d'aquí