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23/02/2016 07:04 CET | Actualizado 22/02/2017 11:12 CET

Trump sigue, Hillary revive y Bush abandona

donaldtrumpEn el lado republicano, el huracán Trump sigue ganando adeptos. Carolina del Sur era el primer test en zona republicana. Un estado grande y multicultural con gran presencia afroamericana y latina. Pues Trump arrasó con un programa que, de momento, sólo tiene dos eslóganes, "construir un muro en México, y echar a los inmigrantes sin papeles". No hay más.

Foto: EFE

El fin de semana ha sido intenso en materia de primarias en Estados Unidos. Los Republicanos se enfrentaban en Carolina de Sur, mientras que los Demócratas hacían lo propio en Nevada. Y ha sido Neveda el territorio que ha permitido a Hillary Clinton tomar aire y revivir su campaña tras el jarro de agua fría de New Hampshire.

Hillary ha demostrado en Nevada que se lleva de calle el voto latino demócrata. Ese voto que conquistó su marido Bill en los noventa y que reconquistó el presidente Obama a mediados de la década pasada. El voto latino es fundamental en el sur y en el oeste de Estados Unidos, donde las comunidades latinas llevan años de implantación -estamos hablando de segundas y terceras generaciones-. Ciudadanos que recuerdan el Fast Track, la operación de salvamento a México -Tequila- y el nombramiento de Bill Richardson como primer latino en un gabinete presidencial.

Y Nevada era también el primer test para Bernie Sanders tras conocerse la encuesta de la CNN que le deba por primera vez liderazgo a nivel nacional dentro del partido demócrata frente a Hillary Clinton. Sanders aparecía en las encuestas veinte puntos por debajo de Clinton, y finalmente perdió Nevada por seis puntos.

Bernie Sanders se ha convertido en todo un referente entre los mas jóvenes y las mujeres. Votantes blancos -hasta el momento de clase media, que se ven ahogados por los impuestos, la tasa de paro y las desigualdades salariales-. La "revolución política de Sanders", tal y como él la denomina, puede convertirse en una realidad. La apuesta de su campaña es el Supermartes, en donde asegura pueden ganar varios estados. Sanders se enfrenta a una mayor movilización de los demócratas de Hillary y al establishment demócrata, que ve en él un elemento "desestabilizador". Sanders representa el plural, el vamos a hacer, mientras que Hillary es el yo haré.

El vicepresidente de Estados Unidos Joe Biden reconocía el jueves por la noche en una entrevista a la MSNBC que "Trump tenía serias posibilidades de conseguir la nominación republicana".

En el lado republicano, el huracán Trump sigue ganando adeptos. Carolina del Sur era el primer test en zona republicana. Un estado grande y multicultural con gran presencia afroamericana y latina. Pues Trump arrasó con un programa que, de momento, sólo tiene dos eslóganes, "construir un muro en México, y echar a los inmigrantes sin papeles". No hay más.

Y lo cierto es que en el último momento, los cristianos - evangelistas y católicos. se lanzaron en masa a votarle, pese a las palabras del papa Francisco asegurando que no era "un buen cristiano quien pretendía construir muros". Donald Trump arrasó por segunda vez consecutiva. Dos de tres.

El vicepresidente de Estados Unidos Joe Biden reconocía el jueves por la noche en una entrevista a la MSNBC que "Trump tenía serias posibilidades de conseguir la nominación republicana", haciendo bueno el dicho de que "alguien llegará que te hará mejor". Veremos si los comentarios del expresidente de México Calderón, diciendo que "México nunca construirá la estúpida valla que propone Trump, y mucho menos la pagará", hacen mella en los votantes latinos.

De momento, quien se lleva el voto latino es el joven Marco Rubio. Creció a la sombra de Jeb Bush en Florida y ha matado al padre en tres asaltos. En todo caso, Jeb Bush nunca demostró ni ganas, ni entusiasmo. Era como si le tuviera que caer del cielo la nominación. Y claro, Estados Unidos no está para nominaciones divinas.

La cuestión es quién se lleva ahora los SuperPacs de Bush, esos comités independientes prganizados para recaudar fondos a favor de un candidato. Uno de ellos ya ha ido a Rubio, pero aún hay cerca de 118 millones de dólares en juego que tienen que decidir si se retiran o apoyan a otro candidato. Ni Trump ni Sanders aceptan SuperPacs

Marco Rubio se alzó en segundo lugar en Carolina del Sur, con un contrincante claro - antes que Trump- y que también es latino, el tejano Ted Cruz. Cruz falló en convencer a las bases (que son su gran fuerza), frente al establishment y la pluriculturalidad que representa Rubio. La batalla entre Cruz y Rubio está servida.

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