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17/09/2014 14:08 CEST | Actualizado 17/11/2014 11:12 CET

El Constitucional al rescate del aborto del Gobierno

2014-02-06-20131023sesioncontrol.jpgAlgunos esperan que el Constitucional salga al rescate del anteproyecto de Gallardon. Las plataformas estatales contra la reforma del aborto temen que el TC le resuelva al Gobierno la papeleta política, porque hace tres años que tienen en un cajón la respuesta al recurso de inconstitucionalidad de la ley de 2010, y lo pueden sacar en cualquier momento.

¿De verdad el Gobierno va a renunciar a su reforma de la ley del aborto por razones electorales? ¿De verdad esto es una batalla entre Gallardón y la vicepresidenta Sáenz de Santamaría?

El teatro que el propio Gobierno está montando en torno al aborto está más guionizado de lo que parece, y todavía hay actores que esperan su turno para salir a escena, como por ejemplo, el Tribunal Constitucional. La excusa de que Pedro Arriola, gurú demoscópico de Rajoy, ha convencido con sus encuestas al Gobierno de que hay que olvidarse del aborto porque la sociedad lo rechaza no es una razón de peso, ni tan siquiera para otros asesores demoscópicos próximos al PP. Narciso Michavila, sociólogo y presidente de GAD3, nos asegura: "Si alguien cree que el principal motivo por el que el PP ha perdido 2,6 millones de votos entre la europeas de 2009 y 2014 es la reforma de la ley del aborto, es que no se está enterando de nada de lo que sucede en la sociedad española. Alfonso Guerra reconoció entonces que el debate del aborto le dio la victoria electoral a Jaime Mayor Oreja".

Incluso la mujer de Arriola, Celia Villalobos, vicepresidenta del Congreso y la más significada contra la reforma, no entiende que Gallardón amenace con dimitir si el proyecto queda en stand by: "Las cosas no las decide solo un ministro. Yo he sido ministra y ha habido propuestas mías que el presidente y el consejo de ministros no han considerado oportunas. Y entonces, te la envainas".

Está por ver si se la van a envainar también los votantes que apoyaron una de las pocas promesas electorales que el Gobierno iba a cumplir, que tal y como su valedor ha dicho hoy en el hemiciclo, con un perceptible temblor en las manos, responde a "profundas convicciones mías y del Gobierno". Nadie toma en serio las amenazas de dimisión del ministro de Justicia. "Gallardón solo mira por sus propios intereses. No va a tirar su futuro por la borda, abandonando el barco antes de tiempo", dice convencido un colega del Gobierno.

Este es el primer acto de la función. En el segundo acto, algunos esperan que el Constitucional salga al rescate del anteproyecto de Gallardón. Las plataformas estatales contra la reforma del aborto temen que el Tribunal Constitucional le resuelva al Gobierno la papeleta política, porque hace tres años que el TC tiene en un cajón la respuesta al recurso de inconstitucionalidad a la ley del 2010 (en vigor) y lo pueden sacar en cualquier momento. "Es una espada de Damocles que sigue pesando sobre la cabeza de las mujeres si no se retira ese recurso", explica la diputada socialista Angeles Álvarez. El próximo viernes, las plataformas trataran de tomar la delantera convocando una manifestación para el día 28 de septiembre para frenar lo que se avecina.

Y es que el magistrado ponente en el Constitucional sobre el recurso del aborto es Andrés Ollero, un miembro del Opus Dei que fue diputado del PP durante 17 años. "El Tribunal Constitucional hace más política que toda esta cámara junta. Y Ollero se puede poner el mundo por montera y arrasar en el texto de resolución. Ahora bien, no existe ninguna institución en este país ajena a una reacción en la calle. Y si sacan una sentencia al estilo Ollero, pueden encontrarse con una respuesta ciudadana contundente. Tienen por delante un año y pico para elegir el momento, y el Tribunal siempre ha jugado con los plazos", argumenta un ex ministro socialista, que conoce los entresijos de los magistrados y que está preocupado por cual será el papel de la oposición si finalmente Rajoy renuncia tanto al aborto como a la elección directa de alcaldes. "Primero tendremos que esperar a ver si retira el aborto", responde Pedro Sánchez, que parece no habérselo planteado todavía.

El sociólogo Michavila cree que los grandes partidos se sienten más cómodos instalados en temas como el aborto o el machismo, como si aun estuvieramos en la sociedad de los 80, en vez en los nuevos problemas sociales: "Si algo están reclamando los electores es más transparencia, por eso es poco comprensible que el PP se plantee retirar una propuesta incluida en su programa en función de supuestos estudios secretos realizados por sus gurús. Como si las encuestas fueran pócimas secretas".

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