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29/11/2018 13:23 CET | Actualizado 29/11/2018 13:23 CET

La Educación es el aperitivo, Casado luego "recentralizará" Sanidad y Justicia

Agencia EFE
El presidente del Partido Popular, Pablo Casado.

El palabro "recentralización" ha venido para quedarse. Anunciada para la Educación por Pablo Casado, es solo el aperitivo de lo que traerá el "efecto Vox". Arrastrados por la ola, los populares quieren darse un banquete recuperando para el Estado competencias en Sanidad, Justicia o Política Exterior. O eso defienden en los círculos más próximos a Casado, aunque "todo dentro de la Constitución", se apresuran a puntualizar. El partido de extrema derecha de Santiago Abascal, que quiere desmontar el Estado de las autonomías, está logrando su primer y temido éxito: desviar a las fuerzas conservadoras, Partido Popular y Ciudadanos, al rincón más oscuro del ring. El mantra de Casado, "no habrá ni una transferencia más", se extiende como mancha de aceite.

"Ha vuelto la derechona, esa que se disputa el mismo espacio para el que ahora hay tres fuerzas, populares, Ciudadanos y Vox", explica Mariluz Seijo, portavoz socialista de Educación en el Congreso de los Diputados. Seijo mantiene que "es una equivocación brutal". "No creo que solo sea el efecto Vox, los populares están copiando el modelo de Ciudadanos. Que Casado hable de castigo a las Comunidades Autónomas me traslada a los episodios de Cuéntame, cuando al inicio de la transición, aún veíamos a los niños castigados de rodillas, con los brazos en cruz, soportando el peso de los libros. Dice Sandra Moneo (portavoz del PP en Educación) que se habían dado mil pasos adelante. Lo que se ha dado en los últimos años son mil pasos atrás. ¿Donde está la voluntad de consenso, el talante del que hablaban para el pacto de Educación? El caso de Ciudadanos es distinto, no tienen ni modelo educativo", apunta.

La diputada del PSOE reflexiona así tras la Comisión de Educación en la que ha comparecido la ministra Isabel Celaá para presentar un proyecto de Educación que el Gobierno intenta que sea "de consenso", algo difícil. Celaá ha enviado un articulado -para debatir- en donde no se deroga la LOMCE de Juan Ignacio Wert como habían prometido, sino que se limitan a incluir más de 90 modificaciones en los "aspectos más controvertidos". Está reforma, que no derogación, no le ha servido al Gobierno para acercarse al PP o Ciudadanos, sino todo lo contrario. Por contra, los grupos que apoyaron a Sánchez en la moción de censura -Podemos, PNV e independentistas- se han mostrado cautos, exigen la inclusión de cambios, pero están dispuestos a debatir.

Sin máscara

La situación en la Educación no se debe únicamente al efecto Vox y los cuatro diputados que algunos sondeos le adjudican en las elecciones andaluzas del próximo domingo. Para Joseba Agirretxea, el portavoz del PNV en la materia, lo que ha hecho el PP al reclamar la recentralización de la Educación es "quitarse la máscara". "Han sacado a la luz lo que verdaderamente piensan, aunque que no todo el mundo dentro del Partido Popular este de acuerdo con esa medida. Sin embargo, no les va a molestar que su líder pida recuperar las competencias en Educación, el regreso al Estado de un tema tan fundamental. Sí, la existencia de la extrema derecha, de Vox, influye por sus votos, pero es que esos han crecido a costa de esta polémica", explica mientras se señala el lazo amarillo que lleva en la solapa, símbolo de la petición de libertad para los presos independentistas.

"El problema es que Vox influye, sí, pero lo peor es que es un tema que vende. Crean un problema donde no lo hay, es un discurso fácil y la gente, de entrada, lo compra", cuenta Sergi Miguel.

La máscara de la que habla Agirretxea se la ha quitado Casado y alguno de sus colaboradores, pero existen disidentes frente a estas posiciones. Prefieren no hablar con nombre y apellidos, aunque se preguntan a dónde lleva el camino que acaba de abrir el presidente del PP. "Pablo no oculta que quiere más, quiere recuperar competencias en Justicia y Sanidad, e incluso en Política Exterior. Y quienes le asesoran, le están dando datos. El recorte de las autonomías es rentable, es una corriente que viene también de fuera, va más allá de Vox. Con los datos del CIS, él sabe que el 35% de los votantes del PP prefieren un Estado sin autonomías y un 15% pretenden que se reduzcan competencias. Que ese giro vaya a perjudicar a otros líderes autonómicos del PP, en estos momentos es secundario. Y no creo que esa tendencia cambie mucho después de las andaluzas del domingo. Creo que va a mantenerse esa derechización hasta las próximas elecciones generales", reflexiona un diputado del PP que no pertenece a la corriente de Casado, ahora el líder.

Agencia EFE
El presidente de Vox, Santiago Abascal.

El hecho es que el pacto de Estado sobre la Educación se aleja, aunque nunca estuviera muy cerca, porque "el PP no iba a dar a Sánchez un éxito de ese calibre, después de que nos calificaran como un Gobierno ilegitimo", reconocen fuentes próximas al Gobierno, que en la intimidad tenían alguna esperanza, puesto que como recuerda Isabel Celaá siempre que puede, fue el mismo Partido Popular de Rajoy el que se cargó la ley de Wert. Y lo ha dicho en varias ocasiones, delante del exministro de Educación, Iñigo Méndez de Vigo.

Menos pesimismo

No todo el mundo es igual de pesimista. Para el filósofo Javier Sánchez Serna, portavoz de Educación de Podemos, el giro en las posiciones del Partido Popular "es parte del momento político, con las elecciones andaluzas al fondo. El PP siega la hierba debajo de Vox porque lo necesitan. Pero si siguieran adelante con esto de la recentralización, acercarían el fin del modelo del 78. Irían incluso más allá del modelo de Ciudadanos, que ya es. Nunca antes hemos visto a la oposición, en concreto al Partido Popular, en una petición así. No, creo que es la campaña. Esperemos a que pase".

El optimismo moderado del filósofo de Podemos no ha sido compartido por otros diputados que han seguido la comparecencia de la ministra de Educación, y que están convencidos de que la radicalización de "las derechas" ha venido para quedarse, como mínimo hasta las elecciones generales, ya sean en primavera o en otoño. El efecto Vox en Andalucía puede mitigarse si esa extrema derecha saca menos de tres o cuatro escaños, pero la disputa entre Ciudadanos y Partido Popular es tan ajustada en el territorio nacional, que la marcha atrás en el efecto arrastre está por ver.

La sombra del recorte de las autonomías, ahora llamado recentralización, se extiende por los pasillos del Congreso, cada día con más aroma de contaminación entre todo el espectro de la derecha...

"Es un efecto híbrido. Se suman Vox, el proceso independentista en Catalunya y las elecciones andaluzas. Lo que sorprende es que nunca han hecho este discurso en materia educativa hasta ahora; no reivindicaban la recentralización, al menos aquí en el Congreso. El problema es que Vox influye, sí, pero lo peor es que es un tema que vende. Crean un problema donde no lo hay, es un discurso fácil y la gente, de entrada, lo compra", cuenta Sergi Miguel, diputado del PdeCat en la Carrera de San Jerónimo.

Y así, la sombra del recorte de las autonomías, ahora llamado recentralización, se extiende por los pasillos del Congreso, cada día con más aroma de contaminación entre todo el espectro de la derecha. Eso lo perciben claramente partidos como el PNV y PdeCat -la antigua Convergència- cuyos diputados conocen los riesgos de una elecciones que podría perder Pedro Sánchez. Mientras lo comentan, en voz baja, transcurre la mañana a la espera de que el presidente de China, Xi Jinping, se pasee por la Cámara. Sus señorías, sin diferencia de colores, achacan al mandatario chino el monumental atasco del centro de Madrid, aunque no todos lo han sufrido por igual. Alguno llega andando y otros piensan ya en sacarse la aplicación del patinete.

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