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08/07/2015 18:27 CEST | Actualizado 08/07/2016 11:12 CEST

Los presupuestos antiPodemos de Rajoy

2014-02-06-20131023sesioncontrol.jpgDa la casualidad de que en las altas esferas financieras españolas ha calado la idea, manejada por el BCE y los centros de poder económico de la UE, de que hay que parar a los clones de Syriza en Europa. Y de que igual que la troika se deshizo de Berlusconi y nombró al tecnócrata Monti, una jugada similar sería deseable en Grecia, aunque no resulte lo más democrático del mundo.

Rajoy lo tiene claro, se aprobarán los presupuestos con Podemos y la crisis griega en mente. Así lo insinúo en un off the record el pasado domingo en el campus de FAES. Y así lo dan por hecho hoy varios ministros y hasta la oposición. "Al menos, no serán los presupuestos de Ada Colau", verbaliza Pere Macias, nuevo portavoz de Convergencia, como si tuviera telepatía con el presidente del Gobierno.

El PP tiene previsto presentar unos presupuestos electoralistas, obviando que la situación en Grecia complica las finanzas españolas y se está cargando de razones para dejárselos envasados al vacío y listos para consumir al próximo Gobierno de España. Para que bien sea Podemos, o una coalición PP-Ciudadanos, o PSOE- Podemos, se tengan que comer con patatas las cuentas blindadas de Montoro.

Da la casualidad de que en las altas esferas financieras españolas ha calado la idea, manejada por el BCE y los centros de poder económico de la UE, de que hay que parar a los clones de Syriza en Europa. Y de que igual que la troika se deshizo de Berlusconi y nombró al tecnócrata Monti, una jugada similar sería deseable en Grecia, aunque no resulte lo más democrático del mundo. En esta cruzada cada cual aporta su granito de arena. Igual no pueden frenar a los nuevos partidos, pero se les deja redactado el guión económico.

Hacienda argumenta que si no gana Rajoy, el Gobierno que llegué siempre podrá ir modificándolos poco a poco vía decretos ley, pero lo engorroso del sistema permitirá solo unos cuantos cambios. "Dejar al país sin unos presupuestos es una irresponsabilidad, como nos hizo Zapatero a nosotros, que tuvimos que elaborarlos deprisa y corriendo. Pero además, después de las elecciones, el arco parlamentario no va a ser el mismo y hay que atar las cuentas por la estabilidad de los ciudadanos. El que venga a legislar los puede modificar, eso sí, a golpe de decreto ley, que es un coñazo. Si nosotros repetimos, aunque sea en coalición, ya están hechos", reflexionan fuentes próximas a Montoro.

Es loable la preocupación del Gobierno por facilitar el trabajo a quienes le puedan suceder. El único problemilla es que igual quienes aúpen al poder a otras fuerzas políticas puede que quieran unos presupuestos elaborados por los ganadores. Pretender seguir tutelando ahora a esos ciudadanos que, hartos de recortes, buscan un cambio, es olvidarse una vez más de la voluntad de las personas.

¿Qué pasa con los millones tanto de griegos como de españoles que son víctimas de una crisis que dura ya cinco años? El nuevo ministro de Educación y Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, que ha pasado 23 años en el Parlamento Europeo, responde: "Las personas son lo importante, claro, por eso no quiero que Grecia salga del euro. Hace mucho frío fuera de la UE. Lo que pasa es que Grecia debe demostrar que tiene una economía sostenible, y para eso Tsipras está obligado a presentar algo razonable, que veamos que es viable. Hay que hacer reformas, porque al final el rescate lo pagamos todos".

El argumento de que el rescate lo pagamos todos es la doctrina que divulgan los miembros del Ejecutivo esta semana, una vez desterrada la que se manejaba la anterior, cuando el propio presidente del Gobierno dijo que si ganaba el 'No', Grecia tenía que irse del euro.

Jorge Fernández Díaz, ministro de Interior asegura que "sería malo para Grecia, para los griegos y para el euro, para qué vamos a negarlo, que acabaran fuera del euro. Esos 200.000 millones de euros que Grecia debe -26.000 de España- demuestran la solidaridad de la UE con Grecia. Pero esa solidaridad también pasa por la responsabilidad. Los Gobiernos tienen que cumplir los compromisos asumidos. No puede ser que cuando llegue otro Gobierno diga que no quiere saber nada de los acuerdos a los que ha llegado el anterior. Dicho esto, es importante negociar un acuerdo con Grecia hasta el último segundo, pero que se respeten las reglas del juego. El no respeto pone en cuestión la seguridad jurídica de un Estado". El ministro introduce el concepto de acorazar los compromisos adquiridos ante el temor de lo que pueda pasar en las elecciones generales y el desembarco de los emergentes.

Pere Macias, el nuevo portavoz de Convergencia en el Congreso, comparte también ese miedo a los nuevos y a las cuentas locas que se les puedan ocurrir . Tiene la imagen de Ada Colau estampada en la frente. "Lo que está pasando en Grecia ayuda a este discurso de que es preferible asegurar los presupuestos. Desde el punto de vista del Gobierno, es de libro. Les viene muy bien, porque en vez de hablar de Bárcenas vamos a estar hablando de economía. Encima serán unos presupuestos de dádivas, más generosos porque tienen margen. Desde el punto de vista del interés del país, vamos a acabar el año con un Gobierno complicado y unos presupuestos aprobados, que aunque contendrán algún brindis al sol, es lo mejor. Al menos no serán los presupuestos de Ada Colau."

El posible contagio del pueblo griego al pueblo español ha puesto nerviosos a todos. En un Congreso que olía a muerto, el 'No' griego les ha revelado lo que es capaz de votar un electorado harto de las decisiones de sus gobernantes. "Yo pensaba que el Gobierno no se iba a atrever a dejar atados los presupuestos al que llegue -explica Pedro Saura, el portavoz socialista de Hacienda que cada semana se parte la cara con Montoro-, porque va a soliviantar a mucha gente. Lo que está pasando en Grecia dificulta las cuentas que quieren presentar. La crisis griega implica que los costes de nuestra deuda financiera van a ser mayores y, sin embargo, el PP va a hacer unos presupuestos electoralistas, no pegados a la realidad; además, la crisis griega reduce nuestro margen de política fiscal y, sin embargo están rebajando los impuestos."

La contradicción de anunciar una rebaja del IRPF cuando la situación financiera sigue complicada, evidencia el electoralismo de la medida. Hasta Luis de Guindos, aspirante a presidente del Eurogrupo, asume que "por la reestructuración de la deuda los griegos pagan, en términos de PIB, menos de lo que pagamos en España. Yo espero que presenten algo serio en Bruselas".

Pero para evitar imprevistos, están preparando la herencia recibida para los siguientes.

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