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07/05/2014 21:55 CEST | Actualizado 07/07/2014 11:12 CEST

No votes, PP y PSOE te darán las gracias

2014-02-06-20131023sesioncontrol.jpgEl bipartidismo se eterniza a costa de la abstención, y los últimos datos del CIS lo confirman. Por mucho que baje la intención de voto, como aumenta la abstención, los dos grandes partidos mantienen su estatus estable.

"El día que PP y PSOE acordaron la reforma de la Constitución, sellaron un pacto para mantenerse en el poder que sigue vigente. En Asturias han pactado los presupuestos y en Vigo también". Lo afirma Irene Lozano, diputada de UPyD, un partido parlamentario que podría desempeñar un papel clave en el declive del bipartidismo.

"La gran coalición entre PSOE y PP se materializó cuando firmaron el acuerdo para modificar la Constitución. La democracia no es consenso, es justamente lo contrario, el desacuerdo y poder debatir. Este modelo que funciona en Europa es empobrecedor". Lo dice Iñigo Errejón, jefe de campaña de Podemos, la organización extraparlamentaria liderada por Pablo Iglesias que más ha prendido en menos tiempo. UPyD y Podemos, dos partidos muy alejados ideológicamente, sostienen las mismas tesis sobre la ofensiva del bipartidismo por aferrarse al poder. Ambos denuncian el "blindaje mediático" que les pone muy difícil "abrir una brecha" para entrar en el debate.

Las esperanzas de esos otros partidos, los otros, son ciclotímicas. Los sondeos les someten a duchas escocesas permanentemente, aunque están seguros de que algo se está moviendo en este país. El bipartidismo se eterniza a costa de la abstención, y los últimos datos del CIS lo confirman. Por mucho que baje la intención de voto, como aumenta la abstención, los dos grandes partidos mantienen su estatus.

Un 23% de los ciudadanos dejaría de votar a PP y PSOE si las elecciones generales fuesen ahora mismo. En los datos brutos sobre el total de la población y sin cocina, el bipartidismo pierde 23 puntos en intención directa de voto desde las anteriores elecciones generales, lo cual no es ninguna tontería. En las elecciones en las que ganó Rajoy, el PP tenía una intención de voto del 30% y el PSOE del 19%, justo lo que sucedió a la hora de la verdad. "La abstención está ahora mismo beneficiando al PSOE. Si se produce un aumento de participación, ganará votos el PP porque el votante del PSOE estará más dividido entre partidos de izquierda, no porque el PP vaya a ganar muchos más votos", analiza un experto demoscópico cercano a la izquierda, quien también destaca como un dato preocupante que empieza a ver síntomas de que "el electorado del PP está volviendo poco a poco, según va calando el discurso de que la crisis ha terminado. Entre los votantes que se declaran en el centro, el PP ha doblado su apoyo. Si se confirman los apoyos renovados de los votantes del PP que ahora se muestran abstencionistas, en un año vuelven a estar fuertes".

¿Es este un país enganchado al bipartidismo?, preguntamos a Fátima Bañez y a Celia Villalobos en el pasillo del Congreso. "Los votantes estarán enganchados al bipartidismo voluntariamente", responde jovialmente la ministra de Trabajo, que añade " a ver si ahora porque sean votos del PP y el PSOE, no van a ser iguales". Mientras, la vicepresidenta del Congreso tira de ironía y apunta: "Es que la vida es muy dura y para ser un gran partido hay que trabajar mucho". Ambas se alejan con la confianza de que a la vista de los últimos datos, poco o nada va a cambiar gracias al éxito de la abstención.

Viendo el debate de hoy en el hemiciclo entre Luis de Guindos, ministro de Economía, y Valeriano Gómez, exministro socialista, con piropos y referencias al respeto mutuo incluidos, no es difícil concluir que si el pacto entre los dos grandes partidos se inició con la reforma constitucional, en caso de necesidad electoral, un gobierno de coalición PP-PSOE no sería una entelequia. Sobre el gobierno de coalición, "el ejemplo alemán lo tenemos muy próximo. El SPD no podía formar Gobierno solo con los Verdes, los liberales se cayeron, y al final para no repetir las elecciones, que era un coste, optaron por el gobierno de la Gran Coalición. Si en España uno de los dos grandes partidos no puede formar Gobierno con UPyD o con IU, yo no descartaría esa fórmula. Aunque soy de los que opinan que el bipartidismo es una realidad muy potente en toda Europa", reconoce Valeriano Gómez.

"El miércoles pasado las dos Sorayas escenificaron un violento enfrentamiento -a cuento de los sobres en B-. Sin embargo, al día siguiente ambas votaron en contra de una propuesta de UPyD sobre la corrupción", relata la diputada Lozano, en apoyo a sus tesis de la coalición PP-PSOE cuando les interesa. Lozano no ve posibilidad de un pacto de los partidos pequeños, por más que la necesidad apriete. También el jefe de campaña de Podemos, Iñigo Errejón, ve complicado un acuerdo con UPyD: "Nosotros no nos movemos por siglas sino por fronteras que no vamos a traspasar. Para mi generación -tiene 30 años- el pacto constituyente del 78 se ha convertido en papel mojado. Los derechos que se pactaron entonces, hoy no están vigentes. El derecho a la vivienda, a un empleo, a la igualdad en la educación y en menor media , también a la sanidad, son hoy papel mojado. La gente no se mueve contra el deterioro de esos derechos por miedo, pero el miedo es incompatible con ser un buen ciudadano".

#CuandoElDescansoEsUnSueño