BLOGS
27/07/2015 07:07 CEST | Actualizado 26/07/2016 11:12 CEST

Un día en casa con un recién nacido

gemma Aquí estoy, escribiendo con una mano y sosteniendo el chupete en la boca del bebé con la otra, mientras uso el pie derecho para acunar la silla infantil en la que se echa una siesta. Eso me deja el pie izquierdo libre para, no sé, hacer claqué. He aquí cómo es estar en casa con un recién nacido.

Mi marido (al que quiero mucho pero no es especialmente espabilado) a veces me llama, me manda mensajes o correos electrónicos desde el trabajo para pedirme que haga algo, o que llame a alguien acerca de una cosa u otra. Cosas normales de marido y mujer, en realidad.

Pero cuando estás en casa por una baja de maternidad, con un recién nacido impredecible y que todavía no sigue unos horarios fijos, algo tan simple como "programar una cita con el exterminador" o "llamar a ese contacto comercial que te conseguí" se convierte en una tarea imposible.

Caso ilustrativo: Aquí estoy, escribiendo esto con una mano y sosteniendo el chupete en la boca de este exigente bebé con la otra, mientras uso el pie derecho para acunar la silla infantil en la que se está echando una siesta. Eso me deja el pie izquierdo libre para, no sé, hacer claqué.

Así que, aquí va. He aquí un vistazo de cómo es realmente estar en casa con un recién nacido. Te lo advierto, es un post largo, pero por otra parte, cualquiera que alguna vez haya pasado por lo mismo entenderá el porqué. Y si una sola persona más me dice "¡deberías dormir mientras ella echa la siesta!", voy a perder los papeles con ese hijo de puta.

De 8 de la mañana al mediodía: Este periodo de tiempo consiste en intentar darme una ducha 47 veces. Pero todas las veces, tan pronto como mi dedo gordo del pie toca el azulejo, el bebé empieza a llorar. Así que salgo de la ducha para calmarla y lo vuelvo a intentar, y así hasta que me doy por vencida, recordándome a mí misma que, de todos modos, nadie me va a ver hoy.

De hecho, hay más probabilidades de que haya un apocalipsis zombi que de que yo pueda salir de estar casa con un aspecto presentable. Así que, con una pierna depilada, me pongo los pantalones de yoga y un poquito de desodorante. ¡Tachán!

Mediodía: El bebé empieza a lloriquear, haciendo ese conocido movimiento. Ya sabes, ese que dice "voy a comerme mi puño o la primera cosa que pase volando por mi cara, quizá un mosquito o un ácaro de polvo...Pero seguiré girando la cabeza y abriendo la boca hasta que rápidamente te saques esa teta y comience la fiesta con la leche".

Me paro. Iba a la cocina a hacerme la comida, pero el bebé es lo primero.

12:·30: El bebé ya está alimentado. Ha estado haciendo caca (ruidosamente) durante los últimos 15 minutos, por lo que ahora voy a cambiarla. Oooh, tiene hipo. ¡Qué mona!

12:·33: Por qué. está. el bebé. agitándose. en. el. cambiador. ¡AGh, se ha puesto a mear justo cuando le estaba cambiando el pañal sucio por uno limpio! Ahora tengo que cambiarla a ella y la colcha del cambiador...Tiene suerte de ser tan adorable.

12:35: ¿Quién diseña la ropa para bebés? ¿Por qué es imposible conseguir meter estas cosas por su cabeza? ¿Es su cabeza inusualmente grande? ¿Son estas ropas demasiado pequeñas?

Me siento como si estuviera tratando de darla a luz a través de un body. Esto es de locos. Pero es un trajecito tan mono el que le estoy poniendo, el tercero del día. No me extraña que tenga que hacer la colada 16 veces al día. Vale, por fin se lo he puesto. ¡Adorable!

12:36 : ¿En serio, Gemma? ¿Tenías que vomitar AHORA? ¿Por todo el body?

12:40: Cuarto trajecito del día. Lleva esa toalla con capucha, y le va a gustar. Pasa por moda bohemia de bebé. Debería sacar un selfie y publicarlo en Instagram. ¡Es toda una creadora de tendencias! #Iheartbabies

12:45: Impresionante. POR SUPUESTO que supuse que, después de escupir el equivalente a un batido gigante por encima de ella, no quedaría nada que evacuar. Pero ahora es el momento de que yo me cambie a una toalla con capucha.

13:00: ¿Por qué tengo tanta hambre? Ah, que todavía no he comido, ni desayunado. Maldito cerebro de mamá. Bien, ahora es el momento perfecto para que el bebé duerma la siesta.

Vamos a envolverla en la mantita y a encender la estación Rockabye Baby de Pandora. (Bonus: la exposición temprana a Pearl Jam seguramente favorecerá el desarrollo cerebral. ¿No?) Bueno, ya está dormida. ¡Gané!

13:14: Antes de comer, tengo que recoger toda la colada y empezar a hacerla. Hay demasiada maldita colada. ¿De dónde ha salido tanta?

13:30:Bien, ahora voy a comer, de verdad (hurgo en el frigorífico y encuentro sobras para calentar en el microondas). ¿Por qué no hay platos ni tenedores limpios? Ah, tengo que vaciar el lavavajillas desde ayer por la noche. Bueno, mejor hacerlo ahora, mientras el bebé está dormido.

13:40: Y mi oportunidad de comer en paz como un adulto normal se acaba de escapar por la ventana. Se ha despertado. Dios mío, ¿tiene algún tipo de sexto sentido? ¿Ha sido enviada a la Tierra para que me muera de hambre?

13:43: ¡Por supuesto, tiene hambre otra vez! Adivina qué: a este juego pueden jugar dos. Encontraré la manera de sentarme en este taburete y amamantarla mientras yo me como esas sobras.

13:45: Una idea maravillosa. Se me acaba de caer salsa teriyaki en su ojo. Asco de Vida (ADV).

14:00: Soy un mama tan mala. ¿Cuándo fue la última vez que la puse a cuatro patas? Debería hacerlo ahora para no sentirme culpable. ¿Y si retraso su crecimiento porque se me olvida ponerla a cuatro patas?

14:10:Ha ido genial. HA ODIADO ponerse a cuatro patas. Ahora está chillando como una loca y ha escupido por toda la alfombra. Otra cosa más para lavar. Añádela a la lista.

14:15: Mensaje de mi marido. "¿Has llamado ya a ese tío? Deberías llamarle". Qué bien que me estés mandando un mensaje y no que estés frente a mí, o igual te desmantelaría todos los huesos uno a uno.

14:25: Intento de llamada al exterminador. Le tengo que colgar dos veces a la señorita porque el bebé está chillando y la mujer no puede oír lo que digo sobre las hormigas en la lavandería. Esto no merece la pena, viviré con las hormigas.

14:30: Debe de ser casi el final del día, ¿no? Por favor, dime que mi marido llegará pronto y me librará de estos deberes llamados crianza. ¿SÓLO son las 14:30? ¡TÍRAME POR UN BARRANCO!

14:31: Me siento culpable cuando me siento frustrada con todo esto. Así que ahora voy a coger a mi adorable bebé, acunarla y decirle que lo siento por enfadarme y tener ganas de hacer otra cosa que no sea abrazarla y besarla todo el día.

14:35: Pero realmente me gustaría mandar un par de correos electrónicos. Tengo que responder a un par de cosas relacionadas con las propuestas online de algunos proyectos.

Y maldita sea, ojalá no le hubiera prometido a ese cliente nuevo que le daría un presupuesto antes del viernes. ¿Qué pasa conmigo? Soy una idiota. Tendré suerte si consigo darme una ducha antes del viernes.

15:00: El bebé duerme sobre mi pecho mientras con una mano escribo y mando un par de correos. Ahora, debería intentar volver a llamar al exterminador para que mi marido no piense que soy una completa inepta. Pero el bebé acaba de empezar a moverse.

15:01: Colapso central.

15:05: Puede que necesite que alguien monte una intervención. ¿Por qué está este bebé tan enardecido?

15:10: POR DIOS, ¿QUÉ HA PASADO CON MI HABILIDAD PARA ENVOLVER? ¿CÓMO PUEDE SALIRSE EL BEBÉ DE LA MANTITA TAN SÓLO UNOS SEGUNDOS DESPUÉS DE HABERLA ENVUELTO? ¿QUÉ PASA CONMIGO?

Estoy empezando a pensar que esas niñas del programa Embarazada a los 16 están más cualificadas que yo.

15:15: Necesito llamar a mi mejor amiga. Ella también está de baja por maternidad, necesito quejarme sobre mi incapacidad de envolver y sobre las hemorroides.

15:35: Llamada increíble con mi mejor amiga. Siempre sabe lo que decir.

Eh, ¿por qué huele esta niña tan mal? Um, ¿por qué está mi brazo mojado? Agg, el bebé se ha hecho caca a través de la ropa. Al menos lo ha hecho en mi brazo sucio. El otro brazo todavía huele a Aveeno de mi intento de ducha.

16:00: Bueno, ahora es un momento tan bueno como cualquier otro para sacar la ropa de la secadora. De todas formas, ya no nos queda ropa limpia para el bebé. Supongo que debería poner otra lavadora.

16:15: ¿He comido? No me acuerdo y me estoy muriendo de hambre. En algún momento tengo que pasarme por la cocina y coger algo para comer antes de que me muera.

16:20: Bueno, por fin he envuelto a este bebé. ¡Y ya estamos listos para la siesta! Y por supuesto, mi app para la lactancia me acaba de avisar de que es el momento de darle de comer de nuevo. Genial.

Soy la peor planificadora de la historia, y claramente, también la peor madre. Sólo me ha costado hora y media envolver a un bebé de cinco semanas. No estoy hecha para las grandes ligas.

17:00: ¿Son las cinco? ¿Ya? ¡El día se ha pasado volando! ¿He sacado al perro a pasear hoy? ¿Y qué le voy a dar a mi familia de cenar?

No entiendo cómo es posible que ya sean las cinco. Quiero meterme en un agujero. Pero me estoy muriendo de hambre y no tengo nada que hacer para cenar. ¡Maldito seas, mundo!

17:05: Llamo a mi marido. Humildemente le pido que recoja a Chipotle de camino a casa. Me siento como un fracaso de esposa y madre. ¿Cómo es que no he salido de casa en todo el día y el único humano que está alimentado es el bebé?

17:43: El bebé POR FIN se ha quedado dormido, después de que haya construido un artilugio con un equipo de sonido, lo haya atado con una correa a la silla infantil y la haya envuelto a ella para que el chupete se mantenga en la boca con la manta envuelta. Porque si ese chupete se cae, montaré en cólera.

17:45: Mi marido e hijo entran por la puerta. El bebé está durmiendo, podrías ponerla en el escenario de un concierto de Foo Fighters y no se despertaría. Yo tengo aspecto de haber pasado por la picadora de carne. Mi marido me mira, mira al bebé y dice...

"¿Qué pasa? Parece bastante contenta..."

Fin.

Este artículo se publicó originalmente en la sección de Padres la edición estadounidense de The Huffington Post y ha sido traducido del inglés por María Ulzurrun.

VODAFONE PARA EL HUFFPOST