BLOGS
02/02/2018 07:30 CET | Actualizado 02/02/2018 07:30 CET

7 estilos de vino que deberías probar antes de los 50

Pexels

Un conocido crítico de vinos español sostenía en un artículo de su blog, que los vinos son para beberlos en el momento de su venta y que dejarlos reposar en la bodega no tiene ningún sentido.

No voy a ser yo el que me atreva a contradecirle, pero sí me gustaría sugerirte que te formes una idea de la validez de su afirmación, probando alguno de estos vinos que te sugiero. No son baratos, pero créeme, tirar por tierra lo que dice este buen señor merece la pena. Al menos en este caso.

Y no porque me caiga mal, que algo hay de eso, sino porque estos vinos son una verdadera gozada. Un disfrute reservado... a todos los que puedan permitírselo. Todos ellos tienen la característica común a los vinos de calidad, que tú y yo conocemos, ¿verdad?

Vamos a echarles un vistazo. Si el artículo estuviera escrito a mano, la caligrafía tendría muestras de tembleque, por la emoción de recordar tan buenos vinos y la pena de no poder permitirme la mayoría de ellos.

Pero, acompáñame. Entremos en materia.

Un oporto de antes de que nacieras

El primero de los vinos es obligado que sea una de estas joyas que se hacen al lado del Duero, casi a su llegada al Atlántico. En tierras muy escarpadas, donde el hombre tiene que emplearse muy a fondo para obtener las uvas que dan lugar a esta maravilla.

Pexels

Decía que hay que probarlo antes de los 50, porque conforme te haces mayor más difícil y más caro será conseguir una botella de antes de tu nacimiento.

La experiencia, que he tenido la oportunidad de realizar, es única. Pensar que las uvas con que se elaboró el vino estaban en la Tierra antes de que tú nacieras es una sensación curiosa.

Pero, sobre todo, el recibir ese aroma complejo, de un vino que lleva más de 50 años en la botella, "deseando" salir al aire, para morir ofreciéndote aromas de guindas en licor, chocolate negro. Un aroma complejo, que te abre un sabor único, amplio, envolvente. Te deja pensando... ¿cuándo repetiré esta maravilla?

Probablemente, nunca.

Un Vega Sicilia del año de tu nacimiento

Sé que el título decía estilos de vino, pero no he podido evitar incluir una marca concreta. La excepción, sin duda, está justificada.

Hay familias en las que cuando nace un niño se compra una botella de Vega Sicilia Único de la cosecha del año de su nacimiento.

Esa costumbre demuestra tres cosas:

  • Que tienen pasta.
  • Que les gusta el vino.
  • Que conocen muy bien esta marca.

Y digo esto, porque una botella de Vega Sicilia, si ha estado bien conservada, ese niño podrá bebérsela cuando cumpla los cincuenta y disfrutar de un vino único. Con toda seguridad, mantendrá todavía una cierta frescura de juventud. En su sabor se encontrará fruta sin problema alguno.

Obviamente no fruta fresca. Sin embargo, los higos secos y orejones, en perfecto equilibrio con la acidez y la madera, harán las delicias de cualquiera que tenga unos padres tan previsores.

Para mi pena, no es mi caso.

Un tinto clásico de La Rioja de antes de los 80

Esto cada vez será más difícil, porque aunque no esté de acuerdo con el crítico que te comentaba antes, es cierto que los vinos, alcanzada su plenitud, sólo pueden bajar. Me temo que para estos riojas impresionantes la vida se va esfumando.

Pexels

No hace falta que busques una de las añadas de Rioja en concreto.

Te preguntarás, ¿por qué de antes de los 80?

Y es una buena pregunta, que tiene una respuesta sencilla. Las bodegas riojanas antes hacían sus grandes vinos como una especie de seña de identidad, sin preocuparse demasiado de si esas maravillas eran o no rentables.

Recuerdo que bebí un Castillo de Ygay Gran Reserva Especial de 1959, hace dos o tres años y es uno de los momentos más impresionantes relacionados con el vino de mi vida. Pero es que, este vino había tenido una crianza lentísima en barrica de más de 35 años.

¿Te imaginas a alguien que hoy tenga esa visión? Imposible, hoy el placer... y el retorno monetario tienen que ser mucho más inmediatos.

Pero vayamos a estos vinos. Su crianza lenta les daba una longevidad inmensa. El que bebí estoy convencido de que podía haber aguantado muchos años más. Y ¡tenía fruta!

Busca uno de estos vinos y me cuentas.

Un riesling alemán viejo

Hay quien dice que los mejores blancos del mundo son los elaborados con esta uva alemana, que hoy se cultiva en medio mundo.

Yo no voy a entrar en estos detalles, pero sí te diré que, sin lugar a dudas es un vino que tienes que probar. Para poder apreciarlo y disfrutarlo en condiciones, debes conseguir una botella que tenga como mínimo diez años. No es muy difícil.

Dependiendo de la zona de la que provenga la experiencia será diferente. Son vinos con una personalidad enorme. Pero no lo dudes, ¡pruébalo!

Después, dime qué te ha parecido, a ver si eres capaz de decirme que no ha sido una experiencia extraordinaria.

Un jerez VORS

Te quiero proponer ahora que me acompañes a mi tierra, porque aquí también hay vinos de los de lagrimón. De lágrima de emoción, vaya.

Si alguna vez has probado un VORS, uno de estos jereces viejos, no tengo nada que explicarte. Estos vinos, que muchas veces proceden de una partida cuya venta se malogró y que quedaron olvidados en un rincón de una vieja bodega, son tremendos.

Vinos para beberlos despacio. Si quieres sonreír, te paso el artículo del crítico este y mientras disfrutas bebiendo, piensas cómo puede ser que alguien que alguna vez haya bebido algo tan bueno, pueda generalizar de esta forma.

Estos, sin ser baratos, se los puede permitir uno de cuando en cuando. Yo es una experiencia que repetiré más de una vez, mientras mi hígado me lo permita (lo tengo súper cuidadito, no vaya a ser).

Un tinto del Piamonte con años

Hace cinco años no hubieras visto este título ni en broma. Si has probado alguna vez un vino italiano del Piamonte lo comprenderás. Son vinos que cuando los compras están ásperos, con un aroma muy raro y color que un español identifica fácilmente como de vino estropeado. ¡Ni se te ocurra tirarlo por el fregadero!

Bueno, mi consejo es que si tienes un sitio donde guardarlo en buenas condiciones, lo dejes ahí y lo olvides. Cuando lo vuelvas a encontrar las posibilidades que tienes de beber algo impresionante son muy altas. Haz que te recomienden uno de un buen elaborador y haz la prueba. ¡Ya me lo agradecerás!

Un borgoña blanco entradito en años

He querido dejar para el final un vino blanco. Muchos de los aficionados se preguntarán cómo puede un blanco estar en esta lista.

Eso es porque no has probado un borgoña blanco con, digamos, 15 años. La experiencia no necesita de más explicaciones.

Sólo requiere un poco de paciencia, porque los franceses son de la teoría de que la crianza en botella la hagas en casa.

Supongo, sufrido lector, que si me sigues desde hace tiempo lo sabes, pero no puedo dejar de preguntártelo. ¿Sabes cuál es la característica común a los vinos de calidad?

Si pruebas los vinos que te recomiendo, tu bolsillo sufrirá, pero puede que lo descubras.

Hasta la semana próxima.

Síguenos también en el Facebook de HuffPost Blogs