Las nueve sillas vac铆as para los Premios Nobel en el 'Stockholm Concert Hall', Estocolmo, Suecia. (Photo by Pascal Le Segretain/WireImage)
Las nueve sillas vac铆as para los Premios Nobel en el 'Stockholm Concert Hall', Estocolmo, Suecia. (Photo by Pascal Le Segretain/WireImage)
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脷ltimamente tengo una obsesi贸n: mirarme en todos los espejos, escaparates y superficies reflectantes que encuentro por el camino. Si viajo en el metro, no me quedo tranquila hasta que no distingo mi figura en el cristal del vag贸n. Si me siento en un caf茅, agacho la cabeza para verme reflejada en el servilletero. Y en ocasiones, cuando llevo mucho tiempo sin cruzarme con ning煤n espejo, saco nerviosa el estuche de polvos de mi bolso para mirarme dentro. 隆Uf! Sigo aqu铆. Respiro aliviada. No me malinterpreten, no es vanidad y mucho menos coqueter铆a. Me da igual si estoy despeinada o si me ha salido un grano en mitad de la cara. Me miro por lo del mal que nos aqueja 煤ltimamente a las mujeres. Ese que nos vuelve incorp贸reas e invisibles en los espacios profesionales. Se comenta que nueve de cada diez tituladas universitarias lo padecen. Los s铆ntomas son repentinos y evidentes: volatilizarse, desaparecer, no estar y no contar para comit茅s, premios, congresos, jurados y cualquier evento que re煤na a personajes destacados. No te busques, tu imagen no estar谩 ni en los espejos del lavabo.

Hace apenas unos d铆as se retiraba la pol茅mica muestra de arte encargada por el Gobierno canario a dos comisarios (hombres). La exposici贸n, recog铆a las pinturas y poemas m谩s relevantes de la tradici贸n canaria del siglo XX. De los 37 artistas tan s贸lo 3 eran mujeres. Uno de los expertos catedr谩ticos aseguraba en sus declaraciones que las mujeres no tenemos el nivel suficiente. He aqu铆 otra de las manifestaciones de este molesto trastorno: las mujeres obtenemos m谩s grados universitarios que los hombres (un 48% frente al 35% masculino) pero resulta que ese t铆tulo 隆no sirve de nada en la vida real! Somos competentes mientras estudiamos pero al cruzar la puerta de la universidad 隆flus! nuestro conocimiento se evapora como el gas.

Si todav铆a no creen que esta epidemia es muy real, s贸lo tienen que echar un vistazo a los famosos Premios Nobel, en los que un a帽o m谩s las mujeres brillan por su ausencia. No es que no haya grandes mujeres cient铆ficas, f铆sicas, qu铆micas, economistas o literatas cuyos logros sean rese帽ables... es que no salen en la foto. Se ha probado varios a帽os seguidos a vestirlas con chaqu茅 y corbata, pero nada. Al revelar las im谩genes aparecen todas con cara de hombre. 驴Es como para asustarse o no? "Las mujeres que se convert铆an en hombres en las entregas de premios" podr铆a ser el t铆tulo de una saga entera de ficci贸n o unos cuantos cap铆tulos de Cuarto Milenio.

Todo esto ha sucedido en una semana en Espa帽a. Si multiplicamos todas las semanas del a帽o por todos los pa铆ses del mundo, la cantidad de mujeres profesionales que desaparecemos del mapa es monumental.

Luego est谩 el tema de los dichosos carteles: los 煤nicos que figuran son s贸lo t铆os. Esta semana se ha celebrado el II Congreso de columnistas de Le贸n, que public贸 un primer cartel con 12 hombres y ninguna mujer. Algo absolutamente inaudito: si para algo se nos ha usado siempre a las mujeres ha sido para decorar carteles, pero cuando la promoci贸n es de un acto profesional afeamos, molestamos, sobramos.

Tambi茅n se acaban de celebrar en Madrid los Premios de Gastronom铆a Global. 驴Adivin谩is cuantas mujeres hab铆a? Ninguna. La gala, organizada por la Academia Madrile帽a de Gastronom铆a, era "un homenaje y reconocimiento a la diversidad gastron贸mica". Fuentes cercanas aseguran que si pronuncias en la misma frase las palabras "premios", "gala", "homenaje" y "reconocimiento" extingues autom谩ticamente la presencia de mujeres en 50 kil贸metros a la redonda. Est谩 muy bien que estos se帽ores se preocupen por dar visibilidad a la diversidad de platos... pero 驴para cu谩ndo a la diversidad de g茅neros en sus actos?

Lo mismo sucede en muchos otros 谩mbitos. En la televisi贸n, por ejemplo, no se cuenta con mujeres expertas en las tertulias pol铆ticas. Parece que las mujeres no tenemos nada interesante que contar y nuestra 煤nica funci贸n sigue siendo la de posar. Hasta la propia consejer铆a de Igualdad y Pol铆ticas Sociales de Andaluc铆a ha organizado este fin de semana unas jornadas sobre m煤sica, industria, creaci贸n y oportunidades en las que tampoco figura ninguna mujer. Cero. Nada.

Todo esto ha sucedido en una semana en Espa帽a. Si multiplicamos todas las semanas del a帽o por todos los pa铆ses del mundo, la cantidad de mujeres profesionales que desaparecemos del mapa es monumental. Me pregunto d贸nde iremos a parar... si existir谩 algo as铆 como un cementerio de estudiantes femeninas que tienen su t铆tulo universitario intacto y sin estrenar o una papelera de reciclaje de grandes profesionales desde la que se nos pueda rescatar. 隆Porque existir existimos! Otra cosa muy distinta es que algunos hombres no nos vean porque tienen la mirada de g茅nero a煤n sin graduar.

Y ahora, si me disculpan, voy a mirarme en el espejo otra vez. Tengo dos carreras y dos master... y todas las papeletas para desaparecer.