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02/11/2015 07:01 CET | Actualizado 02/11/2016 10:12 CET

La clave que cambiará nuestra percepción de la crisis alimentaria

jose andres haitiEn su último viaje a Haití, el chef José Andrés ofrece un nuevo enfoque sobre el problema alimentario en el mundo. Primero hay que comprender la relación que existe entre los recursos naturales, las tradiciones culturales y la comida del lugar. Lo demás, se resume en una palabra.

What Took You So Long

El chef José Andrés está convencido de que existen dos soluciones principales que podrían ayudar a erradicar la pobreza y la desnutrición a nivel mundial.

Su último viaje a Haití muestra una nueva perspectiva sobre cómo podemos ayudar a los haitianos y al resto del mundo comprendiendo la relación que existe entre los recursos naturales, las tradiciones culturales y, por supuesto, la comida.

Y todo se resume en una sola palabra.

Decir que a José Andrés le encanta Haití es quedarse corto. Durante su estancia en la isla va a buscar setas djon djon, originarias de la parte norte del país. A primera hora de la mañana se bebe una taza de akasan recién hecho. Elabora su propio ron amargo con un colega haitiano y disfruta de su retiro en Bassin Bleu. Su pasión por la cocina y las costumbres de Haití queda reflejada en su contagiosa energía al probar distintas comidas y al disfrutar con los haitianos.

Fotografía de What Took You So Long

José Andrés ya había visitado el país varias veces y sigue ayudando a sus habitantes tras el terremoto que tuvo lugar en 2010. Pero antes de viajar a esta parte de la isla de La Española, el chef deja claro que hay que deshacerse de cualquier prejuicio para poder disfrutar la experiencia haitiana al completo. Se trata de un país que todo el mundo suele evitar al viajar y, para contestar a los típicos viajeros que temen por su seguridad o que no tienen ganas de viajar a lo desconocido, José Andrés aclara:

"En ocasiones, los medios de comunicación y la prensa crean una imagen muy negativa de estos lugares, y a veces siento que hay una barrera que impide a estos sitios enseñar todo su potencial. No te dejes influenciar por lo que veas de los lugares 'malos'. Hay que ir cambiando el discurso; este programa es una buena manera de empezar a mostrar lo que considero que es un país fascinante".

Su viaje al país se emitió en la cadena estadounidense PBS el mes pasado, donde se documentaron las tradiciones y el día a día de los habitantes de Haití, algo que puede animar a la gente a viajar a este país del que tanto se compadecen los medios de comunicación. Que, como dice el chef español a los espectadores, es "lo mejor de África, lo mejor del Caribe, lo mejor de América, todo en uno".

Fotografía de What Took You So Long

La fascinante imagen que José Andrés tiene de la isla es la enorme fortaleza militar de Citadelle Laferrière, que le maravilla. Entre la alegría y la celebración de la multitud, el cocinero participa en las actividades cotidianas del lugar, como dar la vuelta al pan de mandioca. Su naturaleza aventurera y su emoción son tan palpables que resulta evidente que el chef está en su salsa.

En sus visitas ocasionales, José Andrés ha acabado aprendiendo con los años que los haitianos "tienen una forma increíblemente enriquecedora de ver la vida y de ver pequeños éxitos en el día a día. Esta gente celebra sus pequeños éxitos con tanta alegría... es lo mejor que tienen". Pero la exposición continua a su cultura y a su cocina tradicional revela un problema que afecta a la población -que contrasta con la energía natural de Haití- y a millones de personas de todo el mundo.

POR QUÉ NO HAY MOTIVOS PARA JUGAR SUCIO

José Andrés piensa que combatir el ciclo de la pobreza en Haití es fácil: basta con cambiar los métodos de cocina poco higiénicos por unos fogones limpios para darle la vuelta a la situación. Sin embargo, como consecuencia de la falta de utensilios de cocina modernos, los haitianos se ven obligados a utilizar unos métodos de cocina menos sostenibles, lo que va ligado a la deforestación masiva del país.

Está claro que la gente quiere algo mejor para su alimentación, para su salud, para sus vidas: "Podemos terminar con el ciclo de pobreza si somos capaces de facilitar cocinas mejoradas o limpias a cada casa, a cada familia. Este país me ha enseñado que la gente querría hacer algo más que talar árboles y usar carbón".

José Andrés está convencido de que unos fogones limpios son la solución principal para Haití y para muchos otros países que utilizan métodos peligrosos e insalubres para cocinar. Hay que cambiar las cosas; millones de personas mueren cada año como consecuencia del uso de hogueras y cocinas de leña. Las mujeres y los niños son los más afectados por estos métodos de cocina convencionales. "Cada vez que hablamos de cómo acabar con la pobreza, deberíamos hablar de las cocinas. No hay nada más importante que una cocina".

Aunque la necesidad de aplicar métodos de cocina más salubres es evidentemente importante, también es imprescindible luchar por algo aún más grande, como una educación decente para los niños, lo cual daría a Haití la autosuficiencia para poder erradicar la pobreza, afirma José Andrés. Las mujeres jóvenes suelen ser las que van a buscar leña para cocinar si las familias no se pueden permitir cocinar con carbón, y el programa muestra cómo los niños juntan la leña. "No reciben una educación decente porque están recogiendo madera entre una y cuatro horas al día. Una cocina limpia aseguraría una mejor educación para esas niñas... y un futuro mejor".

EL PODER DEL NOSOTROS

Aunque parezca que siempre son los demás países los que necesitan cambios, no quiere decir que en el primer mundo estemos libres de críticas. Estados Unidos es un buen ejemplo: se trata de un país próspero con más comida de la que puede digerir, pero con muchos problemas.

Y José Andrés es consciente de ello. Culpa a los políticos de esta situación por no tratar temas relacionados con la comida en el Congreso ("les oirás hablar del petróleo, de la producción de coches, pero casi nada sobre alimentación"), no está de acuerdo con la ley agrícola estadounidense y opina que a veces, cuando el Gobierno intenta ayudar a otros países en situaciones desesperadas, puede ser contraproducente. El Congreso debería acordarse de "no solo dar dinero porque sí, porque a veces da más problemas que ayuda". Un ejemplo de un caso real: Estados Unidos envió a Haití una tonelada de cereales básicos (arroz). Como consecuencia, los agricultores haitianos que cultivaban arroz resultaron considerablemente afectados, ya que el arroz importado se vendió a un precio mucho más barato.

"Tenemos que empezar a utilizar la palabra 'nosotros' si queremos encontrar una solución definitiva para los problemas relacionados con la alimentación, y asegurarnos de que la comida será parte de la solución, y de que dará poder a todas las comunidades desde Washington DC a Brooklyn, pasando por Zambia, Kenia, Etiopía o India. Lo que nosotros queremos para nuestras familias es lo que queremos conseguir para los demás".

Afortunadamente, hay algo de esperanza.

La admiración que siente José Andrés por los escritores y expertos en alimentación Michael Pollan y Marion Nestle y su esfuerzo por elaborar un sistema de alimentación saludable le hacen ser un chef comprometido. El cocinero español no solamente ha cambiado la experiencia culinaria típica de Estados Unidos, sino que además se ha convertido en un experto en la innovación centrado en las necesidades alimentarias del mundo. Puede que lleve el gorro de chef, pero tampoco hay que pasar por alto sus méritos en el ámbito humanitario: "Debemos ser más conscientes y estar más preparados para comprender las complejidades del mundo cuando se trata de alimentar a la humanidad".

José Andrés reitera: "Esto es más importante que Haití. No te dejes influenciar por lo que veas de los lugares 'malos'. Hay que ir cambiando el discurso".

El programa "Undiscovered Haiti with José Andrés" (Haití al descubierto con José Andrés) se emitió por primera vez el 1 de septiembre en la cadena estadounidense PBS. El chef José Andrés es el fundador de ThinkFoodGroup, embajador de Global Alliance For Clean Cookstoves (Alianza Mundial Para Cocinas Limpias) y ganador del premio James Beard Foundation.

Este post fue publicado originalmente en la edición estadounidense de 'The Huffington Post' y ha sido traducido del inglés por Irene de Andrés Armenteros