POLÍTICA

Discurso de Felipe VI: "Cabemos todos"

19/06/2014 12:10 CEST | Actualizado 19/06/2014 17:29 CEST

En un texto de cuatro folios, que ha leído en poco menos de media hora, Felipe VI ha hecho en su discurso de proclamación ante las Cortes Generales una defensa cerrada de la monarquía parlamentaria que, a su juicio, “puede y debe seguir prestando servicio a España”. “La independencia de la Corona, su neutralidad política y su vocación integradora ante las diferentes opciones ideológicas, le permiten contribuir a la estabilidad de nuestro sistema político, facilitar el equilibrio con los demás órganos constitucionales y territoriales, favorecer el ordenado funcionamiento del Estado y ser cauce para la cohesión entre los españoles”, ha recalcado en contraste con la defensa de los grupos políticos que defienden un cambio de sistema político.

Las expectativas depositadas en las palabras del monarca eran máximas, sobre todo en un momento en el que la valoración ciudadana sobre la corona en las encuestas había caído de forma notable en los últimos años. Por eso se esperaba una alucación más pegada a la calle, preocupada por los problemas que sufren todavía hoy los españoles ante el embate de la crisis económica. El rey ha cumplido las previsiones y ha aludido en numerosas ocasiones a los padecimientos de la sociedad española.

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“Quiero también transmitir mi cercanía y solidaridad a todos aquellos ciudadanos a los que el rigor de la crisis económica ha golpeado duramente hasta verse heridos en su dignidad como personas. Tenemos con ellos el deber moral de trabajar para revertir esta situación y el deber ciudadano de ofrecer protección a las personas y a las familias más vulnerables”, ha señalado.

PATRIMONIO COMÚN

Y, por supuesto, se esperaba unas palabras, aunque fuera de forma tangencial, a los problemas de corrupción que más de cerca han tocado a la Corona. Felipe VI ha garantizado que será un “referente” y “un servidor” de la “justa y legítima exigencia de los ciudadanos” de que “los principios morales y éticos inspiren -y la ejemplaridad presida- nuestra vida pública”. Consciente de que "la Corona debe buscar la cercanía con los ciudadanos, saber ganarse continuamente su aprecio, su respeto y su confianza", no hay camino más directo para lograrlo que "observar una conducta íntegra, honesta y transparente", como corresponde "a su función institucional y a su responsabilidad social".

Felipe VI hará suya la máxima que, en su día, marcó las primeras palabras de Juan Carlos I en su discurso de proclamación: ser el rey de todos los españoles. En un momento clave para España por las pulsiones soberanistas provenientes de Cataluña, el monarca, que se ha despedido en las cuatro lenguas oficiales, ha recordado que en España han convivido históricamente “tradiciones y culturas diversas con las que de continuo se han enriquecido todos sus pueblos”.

“Y esa suma, esa interrelación entre culturas y tradiciones tiene su mejor expresión en el concierto de las lenguas. Junto al castellano, lengua oficial del Estado, las otras lenguas de España forman un patrimonio común que, tal y como establece la Constitución, debe ser objeto de especial respeto y protección; pues las lenguas constituyen las vías naturales de acceso al conocimiento de los pueblos y son a la vez los puentes para el diálogo de todos los españoles. Así lo han considerado y reclamado escritores tan señeros como Antonio Machado, Espriu, Aresti o Castelao”, ha evocado.

"Cabemos todos; caben todos los sentimientos y sensibilidades, caben las distintas formas de sentirse español", ha remarcado.

También figurarán como elementos clave de su reinado el medio ambiente, el mantenimiento de los "valores humanísticos y éticos", la eliminación "de las discriminaciones", el afianzamiento "del papel de la mujer" y la promoción de "la paz" y "la cooperación internacional". Y la Unión Europea. Ante los diputados y senadores congregados en el hemiciclo del Congreso, Felipe VI ha dejado claro que Europa "no es un proyecto de política exterior", sino "uno de los principales proyectos para el Reino de España, para el Estado y para la sociedad".

Felipe VI, que ha tenido un recuerdo especial hacia todas las víctimas del terrorismo, es un rey que ha reconocido sentirse "orgulloso de los españoles". Y trabajará, ha prometido, para los españoles puedan sentirse orgullosos de su nuevo Rey. "Nada me honraría más", ha reconocido. También ha destacado su "fidelidad" permanente a la Constitución y su compromiso irrenunciable con los valores de la "convivencia democrática". "Hoy puedo afirmar ante estas Cámaras, y lo celebro, que comienza el reinado de un Rey constitucional", ha dicho para recordar una frase de Cervantes en boca de Don Quijote: "No es un hombre más que otro si no hace más que otro".

AGRADECIMIENTOS

Ha sido un discurso sobre todo de futuro. Y de agradecimiento. Fundamentalmente a su padre, Juan Carlos I, a su madre, la reina Sofía. Del primero ha destacado su labor en la construcción de "los cimientos de un edificio político que logró superar diferencias que parecían insalvables, conseguir la reconciliación de los españoles, reconocer a España en su pluralidad y recuperar para nuestra Nación su lugar en el mundo". De la segunda, su "dedicación y lealtad", así como su "dignidad y sentido de la responsabilidad".

Discurso by El Huffington Post

Coronación de Felipe VI

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