Las altas temperaturas tienden a reducir nuestro bienestar emocional: dormimos peor, estamos irritables, reducimos las interacciones sociales, disminuye nuestra tolerancia a la frustración...
Esta especialista defiende que no hay ningún alimento que funcione como una "pastilla natural", pero pescado azul o legumbres son esenciales para la buena salud.
Esta experta explica que si comemos con prisa a lo largo de la jornada, el cuerpo nos recuerda sus necesidades cuando nos ponemos en momento de reposo.