Los remedios caseros de las abuelas españolas para decir adiós a las hormigas

Los remedios caseros de las abuelas españolas para decir adiós a las hormigas

El motivo por el que funcionan todos ellos tiene que ver con el olor que desprenden.

Una hormigaGetty Images

Tanto en viviendas con jardín, como en casas bajas, a pie de calle, o en otras circunstancias, puede ocurrir que las hormigas se abran paso en los hogares. La primera iniciativa, en algunos casos, puede ser la de recurrir a algún producto químico con el que deshacerse de ellas. 

Sin embargo, esta no tiene por qué ser siempre la única opción a barajar. Todavía pueden seguir resultando efectivos los conocidos como remedios de la abuela. Para los que sólo hacen falta productos del día a día y que se pueden encontrar en prácticamente cualquier casa. 

Vinagre con agua

Uno de los principales enemigos de las hormigas son los olores fuertes. Y el vinagre puede presumir, al menos en este caso, de contar con esa cualidad. Si se disuelve algo de este líquido en agua y se rocía con un dispensador por las zonas de la casa en las que las hormigas están dejando rastro, puede ser un buen aliado contra ellas. Sin embargo, el olor termina por irse, por lo que es probable que haya que seguir este proceso. 

Café

El café, en concreto, no es lo que repele a las hormigas. Son los posos. De nuevo, debido al olor, termina por espantar a estos insectos que lo repudian.

El limón

Al igual que ocurre con el vinagre, el limón también cuenta con un olor que disgusta a las hormigas. Sin embargo, al olfato humano le suele resultar más agradable. Para hacer frente a esos insectos, se pueden frotar las cáscaras en el suelo. También se puede rociar algo de zumo de limón o colocar la propia fruta en puntos en los que se suelan acumular las hormigas. 

Aceite de árbol de té

En la línea de los aromas, otro de los olores que tampoco son de buen gusto para las hormigas es el aceite de árbol de té. Sin embargo, ocurre algo similar a lo que pasaba con el vinagre: no es de buen gusto para todas las personas. Pero se puede diluir en agua. 

Vaselina

La vaselina, según recoge la revista alemana Gofeminin, tampoco resulta agradable para las hormigas. Explica que las superficies grasas no les suelen gustar a estos insectos. Por eso, si se se aplica algo de vaselina en los caminos que recorren las hormigas a lo largo de la terraza o de la parte de la casa que sea, es probable que terminen por evitarlo.