Llega el momento de quitar el nórdico y la OCU desvela cada cuánto debes lavarlo

Llega el momento de quitar el nórdico y la OCU desvela cada cuánto debes lavarlo

Descubre cómo mantener tu edredón nórdico en perfecto estado durante el verano.

Edredón limpio encima de la lavadoraGetty

Con la llegada del calor, es esencial saber cómo cuidar de nuestros edredones y nórdicos para garantizar su durabilidad . A medida que las noches se vuelven más cálidas y dejamos de lado estos compañeros de las frías noches de invierno, es importante realizar un mantenimiento adecuado. Para ello, la OCU ha publicado los consejos para el cuidado del edredón.

Cómo lavar el nórdico

El proceso de lavado comienza por identificar el tipo de relleno, ya que de esto dependerá si podemos lavarlo en casa o si requiere de servicios profesionales. Para aquellos que son aptos para lavar en casa, es crucial utilizar una lavadora de gran capacidad para evitar daños y seleccionar un detergente suave, evitando blanqueadores y suavizantes que puedan deteriorar las fibras delicadas. Se recomienda un programa de lavado para prendas delicadas a temperatura fría o templada, y realizar un aclarado extra para eliminar cualquier residuo de detergente.

Una vez lavado, el secado puede realizarse en secadora utilizando un ciclo delicado o a temperatura moderada. Si no se dispone de secadora, se puede extender el edredón sobre una superficie plana al aire libre, en un lugar con buena circulación de aire y luz solar indirecta, volteándolo ocasionalmente para un secado uniforme.

Según la OCU, se recomienda lavar el nórdico al menos una vez al año. Esto ayuda a eliminar el polvo, los ácaros del polvo y otros alérgenos que pueden acumularse con el tiempo

Cómo almacenar el edredón durante el verano

Infiltrados
Un proyecto de Ikea

El almacenamiento correcto es vital para preservar la calidad del edredón. Una vez seco, debe guardarse en un lugar fresco, seco y bien ventilado. Las bolsas de vacío, aunque parecen una opción práctica, pueden comprimir el relleno y generar humedad, lo que resulta en moho y ácaros. Por ello, se recomienda utilizar cajas de cartón o recipientes transpirables y realizar inspecciones periódicas durante los meses de no uso.