El asalto fluvial de la Infantería española en un escenario de película

El asalto fluvial de la Infantería española en un escenario de película

Un ejercicio militar de cine.

La Compañía de Zapadores, con equipo de protección NBQ.TERCIO DE ARMADA

¡Luces, cámara, acción! Imagina una escena de película llena de adrenalina y patriotismo: la Infantería española se lanza a un audaz asalto fluvial, navegando por un río embravecido bajo el fragor de la batalla. Las lanchas semirrígidas avanzan a toda velocidad, sorteando obstáculos y esquivando balas enemigas, mientras los soldados se preparan para desembarcar y tomar posiciones estratégicas.

Ahora, vuelve al mundo real, porque a pesar de que lo que ha hecho la Infantería de Marina española en el río Guadalquivir hace unos días podría verse en cualquier película bélica, es tan cierto como que la Tierra es redonda. Para preparar la participación en el despliegue Dédalo-24, los infantes desplegaron sus fuerzas en un asalto fluvial sincronizado con una operación terrestre en el aeródromo de Trebujena, en Cádiz. Este ejercicio, que forma parte de la intensa preparación del Grupo de Movilidad Anfibia (GRUMA) de la Brigada de Infantería de Marina “Tercio de Armada” (TEAR), ha demostrado la capacidad de despliegue y coordinación de las unidades en un escenario desafiante.

Desde las instalaciones del TEAR en San Fernando, dieciséis lanchas semirrígidas de asalto, incluyendo el moderno modelo Milpro SRMN 600, navegaron en formación hacia el puerto deportivo de Chipiona. Allí, embarcaron a un subgrupo táctico compuesto por fusileros, un equipo cinológico y una sección de zapadores del GRUMA, preparados para enfrentar un importante objetivo estratégico.

Mientras tanto, en tierra firme, otro subgrupo táctico se movilizó para asegurar el aeródromo de Trebujena. Este enclave, conocido porque Steven Spielberg lo utilizó como set de rodaje de la película El Imperio del Sol, se convirtió en el escenario de un simulacro de intervención NBQR, donde se desplegó una estación de descontaminación operada por personal especializado.

La Infantería de Marina desembarca en la ribera del Guadalquivir.TERCIO DE ARMADA

El ejercicio, según Defensa.comabarcó unas 28 millas río arriba hasta el Cortijo de la Señuela en Lebrija, lo que permitió poner a prueba las habilidades de navegación y combate de las fuerzas de la Infantería de Marina en un entorno fluvial. La simulación de neutralización de almacenes y centros logísticos enemigos, con capacidad para elaborar artefactos explosivos improvisados y material NBQR, se ejecutó con precisión y eficacia.

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Este asalto fluvial no solo destacó por su complejidad táctica, también por el escenario cinematográfico en el que se desarrolló. La combinación de las aguas del Guadalquivir con el histórico aeródromo de Trebujena proporcionó un telón de fondo digno de una película de acción, realzando aún más la intensidad y el realismo del ejercicio.