POLÍTICA
12/04/2013 18:34 CEST | Actualizado 12/04/2013 18:34 CEST

'Derecho a Vivir' se desvincula de los escraches y dice que sus acciones defienden "a quien está por nacer"

Esto es "defender a quien está por nacer":

Y esto es "acoso domiciliario":

La portavoz de Derecho a Vivir, Gádor Joya, considera ésta la diferencia entre las acciones que lleva a cabo la plataforma antiabortista ante las clínicas que, legalmente, practican interrupciones voluntarias del embarazo, y los escrache de la PAH ante los domicilios de ciertos diputados.

Según Joya, los escraches "no ofrecen soluciones a los afectados", mientras que las acciones de Derecho a Vivir "buscan ayudar a las mujeres y defender a quien está por nacer". "Los grupos que hay frente a las clínicas no son de acoso a las mujeres. Están ahí por si alguna mujer quiere acercarse a ellos. Están en la calle, en un espacio público, no van a buscar a las mujeres a sus domicilios, no es un acoso domiciliario", ha añadido.

De esta forma, Joya respondía a la vicepresidenta general del PSOE, Elena Valenciano, quien comparó ambas acciones. La portavoz de Derecho a Vivir dice que, a diferencia de los escraches, sus acciones "no están para obligar ni presionar" a las mujeres, y no buscan "un beneficio para ellos, sino defender al que está por nacer y dar información a la mujer".

Por supuesto, para Joya los escrache de la PAH persiguen "presionar para lo que ellos quieren y no ofrecen ayuda". "Quien haya visto actuar a estas personas verá que no son como los escraches", añade la portavoz de los antiabortistas, pese a que las pancartas que usan son idénticas a las que ha popularizado la PAH.

Este viernes, Elena Valenciano denunciaba en su cuenta de Facebook "los crueles y violentos escraches" que "grupos fanáticos" protagonizan desde hace años en las puertas de las clínicas. Este es el comentario publicado por la número dos del PSOE:

Desde hace años y hasta hoy mismo -como se puede apreciar en la foto que acompaña este post, tomada hace pocos días-, grupos de fanáticos se concentran ante las puertas de las clínicas que, además de otras especialidades, practican legalmente las interrupciones voluntarias de embarazo.

Estos grupos insultan y coaccionan a las mujeres que entran y salen de la clínica llegando a bloquearles el paso. Exhiben fotos de falsos fetos y utilizan la violencia verbal contra todas ellas; violan su intimidad de tal manera que muchas no se atreven a entrar o salir de la clínica. Con frecuencia, estos integristas, llevan cámaras para filmar a las mujeres y a l@s profesionales sin que nadie lo impida seriamente.

Son crueles y violentos escraches como una casa y suceden desde hace años, pero como es contra las mujeres que abortan y l@s profesionales que las ayudan, nadie habla de ello. Ya lo dijo Díaz Yanes en su espléndida película: Nadie hablará de nosotras....

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