04/03/2016 12:23 CET | Actualizado 12/03/2016 20:55 CET

Nueve sistemas de seguridad que pueden salvarte la vida

Las cifras de siniestralidad ya no son tan trágicas como las de hace 10 o 15 años, y buena parte de ese descenso se debe atribuir a los sistemas de seguridad activa. Poco a poco se han ido incorporando a los vehículos, hasta el punto de que algunos de ellos, como el antibloqueo de frenos (ABS) o el control electrónico de estabilidad (ESP), ya son obligatorios de serie en todos los modelos que se venden en la UE.

Pero el desarrollo de la tecnología en la automoción va tan rápido que prácticamente cada año se presentan nuevos sistemas inteligentes que evitarán accidentes. Y lo mejor es que muchos ya están disponibles en modelos de todas las gamas.

Frenada de Emergencia Automatizada

Gracias a una cámara frontal y un radar, el sistema escanea el camino y detecta los vehículos precedentes, peatones, obstáculos o animales. Cuando percibe peligro de colisión emite señales de alarma y, automáticamente, acciona los frenos de forma progresiva, de forma que si el conductor no responde detiene completamente el coche. Si el conductor reacciona mediante el freno o la dirección, el sistema se desactiva. Está pensado para un tráfico urbano y velocidades menores de 30 km/h.

Detección de Puntos Ciegos

Siempre hay puntos de visión a los que un conductor no puede llegar: son los ángulos muertos o puntos ciegos. Lo que hace este sistema es monitorizar mediante sensores y cámaras las áreas laterales y trasera, y alertar al conductor. La detección se comunica a través de una señal luminosa en el cuadro de mandos y otra en el retrovisor. Si el sistema percobe otro vehículo y el conductor acciona el intermitente para cambiar de carril, se emiten señales acústicas.

Asistente de Cambio de Carril

Las cámaras detectan las marcas de la carretera y se activan señales visuales y sonoras si el conductor se acerca demasiado a ellas sin haber señalizado. Si el conductor no reacciona, aplica una leve fuerza al volante en dirección contraria.

Control de crucero adaptativo

Con él podemos fijar una velocidad máxima, que se mantiene sin pisar el acelerador. La novedad, frente al control de velocidad de crucero, es que se adapta a las condiciones del tráfico, corrigiendo de forma autónoma la distancia de seguridad respecto al vehículo que va por delante.

Sistemas inteligentes de luces

Las luces de giro estáticas hacen que el haz de luz gire en la misma dirección que el vehículo, de forma que nos podemos anticipar a cualquier obstáculo. Mientras dure la maniobra y las ruedas se encuentren giradas, la luz de giro estática iluminará nuestro nuevo camino. Una vez enderezada la dirección del vehículo, estas se apagarán lentamente. Otros sistemas relacionados son el asistente de luces de carretera, que activa las luces de carretera (largas) automáticamente cuando ve que es posible. O el asistente predictivo de luces de carretera, que utiliza información vía satélite para adelantarse y gestionar la iluminación del recorrido.

Visión nocturna

En ausencia de luz, y gracias a una cámara de infrarrojos, el conductor puede detectar la presencia de obstáculos, personas o animales en la vía.

Conducción semiautónoma

Algunos fabricantes se están adelantando a la futura conducción autónoma. Por ejemplo, ya está disponible un sistema que ejerce un seguimiento permanente al coche de delante, de forma que mantiene la distancia sin que el conductor (que debe mantener las manos al volante en todo momento) tenga que intervenir.

Sistema de reconocimiento de señales de tráfico

Mediante cámaras escudriña la carretera y puede cruzar los datos con otros sistemas, como el control de velocidad o el cambio de carril involuntario. Aunque hay variantes según fabricante, lo normal, de momento, es que avise al conductor de las señales que están afectando en ese momento a la conducción.

Detector de fatiga

Se trata de un sensor que interpreta los movimientos al volante y puede recomendar al conductor que se tome un descanso si percibe anomalías en la marcha, ya que registra la evolución del comportamiento al volante desde que el vehículo se puso en marcha. La capacidad de manejo se combina con aspectos como la duración del trayecto o la hora del día y se calcula un índice de fatiga.

Lo mejor de todo es que muchos de estos sistemas ya están disponibles, y no solo como opción en modelos de gama alta, ya que algunas marcas están haciendo esfuerzos para que la tecnología en materia de seguridad no sea un lujo.

El nuevo Hyundai Tucson, que ha conseguido el premio Mejor coche del año 2016, integra por ejemplo un sistema de mantenimiento de carril, detector de ángulo muerto, sistema de frenado de emergencia autónomo, alerta de tráfico trasero o sistema de reconocimiento de señales.