La melatonina no es la panacea: por qué puede funcionarle a tu vecino y a ti no

La melatonina no es la panacea: por qué puede funcionarle a tu vecino y a ti no

Su uso ha aumentado pero los expertos avisan de que en muchos casos no se toma adecuadamente (y ojo con los niños).

Los expertos avisan de que la melatonina no es la panacea para dormir.Getty Images/iStockphoto

Poco a poco, durante los últimos años la melatonina se ha ido haciendo un hueco en la mesilla de los españoles. Muchos se aferran a estos preparados —fácilmente adquiribles en comprimidos, gotas y hasta como gominolas— para intentar conciliar el sueño o solucionar su insomnio. Sin embargo, los expertos avisan: no es la panacea.

La revista TIME ha llegado a incluir su consumo entre las tendencias de bienestar de las que deshacerse en 2023. Entre sus argumentos, cita la falta de datos sobre la seguridad a largo plazo de su uso habitual o que las sobredosis por melatonina en niños aumentaron en Estados Unidos un 530 % desde enero de 2012 hasta diciembre de 2021. Recuerdan además que en septiembre la Academia Americana de Medicina del Sueño imploró a los padres que hablen con un médico antes de dar melatonina a sus hijos.

En España, las sociedades científicas de pediatría y de sueño solicitaron en noviembre la regulación del uso de los preparados de melatonina en la población infantil. Concretamente, la Sociedad Española de Sueño (SES), la Asociación Española de Pediatría (AEP), la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y de Atención Primaria (SEPEAP), la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) y la Sociedad Española de Neurología Pediátrica (SENEP) lanzaron ese comunicado conjunto para expresar su “profunda preocupación por el uso y abuso” de estos preparados.

Qué le hace la melatonina a nuestro cuerpo

Para que su uso sea correcto, lo primero es conocer qué es y qué le hace la melatonina a nuestro organismo. “La melatonina es una hormona que genera nuestro propio cuerpo, por lo tanto una hormona endógena, que se sintetiza a partir del triptófano”, define la doctora Nuria Roure, psicóloga especialista en medicina del sueño y autora del libro Por fin duermo.

“Todos tenemos melatonina. Es una neurohormona que lo que hace es abrir la puerta a que nos podamos dormir”, agrega Óscar Sans, coordinador del grupo de trabajo de Pediatría de la Sociedad Española de Sueño (SES).

Como puntualiza Roure, “lleva estudiándose más o menos unos 35 años” y cada vez se le van conociendo más funciones, pero la principal es “regular los ritmos circadianos”. Entre ellos, el ritmo de vigilia-sueño es el más conocido. “También ayuda a modular el sistema inmune, tiene una función antioxidante, antiinflamatoria... y tiene también esa función hipnótica que buscamos cuando la tomamos exógena”, añade.

"Todos tenemos melatonina. Es una neurohormona que lo que hace es abrir la puerta a que nos podamos dormir"
Óscar Sans, coordinador del grupo de trabajo de Pediatría de la Sociedad Española de Sueño

Esta experta recuerda que “se segrega siempre en la oscuridad” —algo que ocurre también en las ratas: pese a que duermen de día, ellas la segregan por la noche— y de ahí que los expertos insistan tanto en dormir a oscuras y no utilizar dispositivos con luz azul, porque lo que hace ésta es “inhibir esa segregación”.

“Si estamos hasta muy tarde con pantallas, los móviles, o con una luz muy blanca en nuestras casas, esa melatonina que tendríamos que estar segregando no se segrega. Ese momento es en el que nos vamos a la cama y muchos pacientes dicen ‘No puedo dormir’ y toman la melatonina”, añade. Por ese motivo, Roure defiende cuidar y procurar tener “las condiciones adecuadas” para que el cuerpo por sí solo produzca la que necesitamos.

Sí es cierto que la edad influye. Como con todas las hormonas, "a medida que nos vamos haciendo mayores, se va segregando menos cantidad”, desgrana la especialista. “A los 40, aproximadamente, ya vemos una bajada grande de esa producción de melatonina y a partir de los 45-55 ya casi hemos perdido el 40%. Lo que hace es que perdamos esa ritmicidad del ritmo circadiano y, por lo tanto, no sea más fácil perder esa capacidad que tenemos de más jóvenes de cambiar el horario, de dormir hasta muy tarde, de un día trasnochar...”, asegura.

Un complemento alimenticio

Como recuerda Óscar Sans, la primera melatonina que salió al mercado fue en 2009, “de dispensación farmacéutica pero como un complemento alimenticio”, y precisamente era un preparado para niños. “Se recurre a ella porque se entiende que al ser un complemento alimenticio parece que es algo que es natural y que es bueno para todos los problemas de sueño, cosa que no es cierta", argumenta el experto.

"La definición de medicamento es toda aquella sustancia que produce algún tipo de cambio en nuestro cuerpo o, en este caso, en nuestro sistema central. Nos deberíamos preguntar si una sustancia que produce este tipo de regulación [de los ritmos circadianos] no debería pasar como un fármaco, más que como un complemento alimenticio”, cuestiona Sans, que también defiende que detrás de su consumo debería estar la indicación de “un médico, un pediatra o un buen especialista en sueño”.

"No es la panacea, especialmente si detrás no hay una buena historia clínica"
Óscar Sans

Sans alega que la melatonina “no es la panacea, especialmente si detrás no hay una buena historia clínica”. “¿La melatonina es mala? No, pero si tengo una bronquitis y tomo un antidiarreico, el antidiarreico no es malo, posiblemente es un muy buen fármaco, pero no sirve para lo que tengo que tratar. Esto es un poco lo mismo”, prosigue.

“Tiene que haber detrás una historia clínica y un buen proceso de diagnóstico. Con los consejos del médico de cómo darla, a qué hora, las dosis... es probable que tengamos un mejor rendimiento para aquello para lo que sirve la melatonina”, aboga.

Para quién sí está indicado tomar melatonina y cómo

En un país en el que la mitad de la población duerme mal, es tentador probar lo que se puede adquirir fácilmente o lo que el ‘boca a oreja’ recomienda. Por lo que ve en su día a día Nuria Roure, “el uso de melatonina está muy, muy extendido” y muchos de sus pacientes la han probado por su cuenta antes de acudir a consulta, sin conocer la causa de su mal dormir.

La experta en sueño aclara que tomar melatonina “está indicado sobre todo para personas que tienen una alteración del ritmo circadiano”, porque lo que hace esa sustancia es decirle al cerebro que es el momento de empezar a dormir. Se segrega cada día a la misma hora y tiene un ritmo de 24 horas, por lo que "la tendríamos que tomar cada día a la misma hora para ayudar a ese ritmo”.

“Si tenemos una alteración de ritmo, ya sea un avance o un retraso de fase —muy típico en adolescentes, que no les viene el sueño hasta muy tarde—, personas que tienen jet lag o que trabajan a turnos, estos cambios constantes en el reloj interno, en estos casos la melatonina nos ayuda mucho”, sostiene la doctora.

En cambio, clarifica que no ayudará, por ejemplo, a una persona insomne que no duerme bien por ansiedad, porque la melatonina no es un relajante: “Para un piernas inquietas o un insomnio por ansiedad la melatonina ayuda muy poquito, porque tiene esa pequeña función hipnótica a la que nos podemos agarrar, pero no es la principal. Por eso muchas personas dicen ‘Yo tomo melatonina y no me ayuda’. Hay más de 30 causas de mal dormir, es importante saber cuál es la tuya porque te irá mejor un tratamiento u otro”, recalca.

"Hay más de 30 causas de mal dormir, es importante saber cuál es la tuya porque te irá mejor un tratamiento u otro"
Nuria Roure, psicóloga especialista en medicina del sueño

La doctora ve, además, riesgos si no se toma bien, “a la hora adecuada y de la manera adecuada”: “Han venido pacientes que dicen ‘Me he tomado una melatonina a las 11 y cuando me desperté a las 3 me volví a tomar otra’. Eso es muy perjudicial porque estás alterando tú mismo el ritmo circadiano”. Lo adecuado sería saber cuál es el momento idóneo para tomarla y “a partir de ahí, siempre a la misma hora y siempre en ausencia de luz”.

Melatonina en niños

Óscar Sans incide en la idea de que la melatonina “no sirve para corregir todos los problemas de sueño”, por lo que antes de tomarla "deberíamos tener la opinión de un experto”, y más si se administra a niños: “Caemos en el error de que sirve para todo y en el error de las expectativas: pensamos que el niño ya no se despertará de noche y todos los problemas de sueño desaparecerán, cosa que no es cierta”.

“La melatonina, que se ha estudiado bastante y se ha estudiado en humanos en grandes dosis, no es tóxica. A veces damos una gotita o dos a algunos niños dentro de un tratamiento conductual y los padres se alarman, pero estamos hablando de dosis muy bajitas. Pero estas dosis siempre es importante que te la mande un profesional", subraya Nuria Roure. “Nos ayuda unos días puntuales, siempre y cuando apliquemos también la terapia conductual. Porque si no, la melatonina por sí sola, si no cambiamos hábitos, no va a ayudar nada a esos niños y esas familias”, agrega.

"Nos ayuda unos días puntuales, siempre y cuando apliquemos también la terapia conductual. Porque si no, la melatonina por sí sola, si no cambiamos hábitos, no va a ayudar nada a esos niños y esas familias"
Nuria Roure

La recomendación de la doctora es, si el profesional valora que la melatonina puede ayudar en un caso concreto, se dé “como coadyuvante” a la terapia conductual “por un tiempo limitado” y “muy bien pautado: “Son poquitos días los que necesitan los niños para regular ese ritmo circadiano".

En ese sentido, el coordinador del grupo de trabajo de Pediatría de la SES señala que generalmente se recomienda "hacer un uso relativamente corto, de cuatro o cinco semanas" y consultar al médico, al pediatra o al experto en sueño si el problema persiste.

“Dar melatonina mal dada en cuanto a las horas, por ejemplo, volver a dar cuando el niño se despierta, esto está totalmente contraindicado y es algo que se debería saber”, resalta. “No porque sea un gran problema desde el punto de vista de la salud, sino porque a largo plazo lo que vamos a hacer es sacar de hora ese reloj central”, explica. Lo que eso puede provocar a medio plazo es que ese problema de sueño se convierta en algo crónico “y tenemos evidencia al respecto: puede provocar lo que se llaman comorbilidades".

Como cuenta Sans, la petición de que su uso esté más regulado surgió porque hay ciertos grupos de población pediátrica —los niños con trastorno del espectro autista, y en general, niños con trastrorno del neurodesarrollo— para los que la melatonina “se ha demostrado que es eficaz para regular y mejorar los problemas de sueño”.

“Los padres se encuentran que les funciona muy bien —si duermen bien quiere decir que pasaremos mejor el día y en estos niños es muy importante— y no es un capricho darlo. Por esto hubo una nota de las diferentes sociedades científicas en la que pedimos al Ministerio si podían considerar el hecho de dar algún tipo de subvención a la melatonina, para que no sea tan gravosa para estas familias”, enfatiza.

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