Los autobuses viejos de Madrid crean un cisma en Plasencia

Los autobuses viejos de Madrid crean un cisma en Plasencia

“Suena todo muy mal y creo que la ciudad no se merece esto”, ha subrayado la concejala de Vox, Purificación Martín.

Un autobús de la EMT, en una imagen de archivoEduardo Parra / Europa Press vía Getty Images

Gran polémica en Plasencia. El ayuntamiento de la ciudad cacereña ha acabado pagando más del doble de lo que inicialmente había previsto por los autobuses de segunda mano transferidos por la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT).

Hace una semana, la EMT hizo pública la adjudicación al Ayuntamiento de Plasencia de cinco autobuses GNC usados, marca MAN, modelo 313FGNC, carrozado por Castrosua, por los que finalmente el consistorio placentino ha pagado 30.250 euros (IVA incluido).

En las condiciones del primer procedimiento abierto por la Empresa Municipal de Transportes de Madrid se indicaba que serían diez autobuses. El precio mínimo que los licitadores tenían que ofrecer por el lote ascendía a de 21.260 euros (25.724 euros si se incluye el IVA al 21%). Y esa cifra, 25.724 euros, fue la cantidad que ofreció el Ayuntamiento de Plasencia.

Sin embargo, tras hacerse pública la oferta en la web del Ayuntamiento de Madrid, la oposición mostró su malestar con la EMT por haber enajenado diez autobuses por una cantidad tan baja. Tras esa protesta, la empresa pública se vio a obligada a cambiar las condiciones de la adjudicación, a incrementar el precio de cada autobús y a iniciar un nuevo proceso.

Los autobuses, finalmente, son cinco vehículos de gas natural comprimido. Tienen capacidad para acoger hasta 93 viajeros (33 sentados y 60 de pie), miden 12 metros de largo y se trata de vehículos ecológicos mejorados (VEM). La EMT los adquirió en el año 2010 y actualmente tienen entre 570.456 y 711.355 kilómetros.

“Es pagar por algo que debe ir al desguace”, aseguran desde Vox

La operación de adquisición de estos autobuses de segunda mano le ha costado al alcalde de Plasencia, Fernando Pizarro (PP), recibir duras críticas por parte de la totalidad de la oposición.

Únicamente faltaba Vox por posicionarse en contra de esta compra, y finalmente lo ha acabado haciendo esta semana. Tal y como recoge Hoy, la concejala de Vox, Purificación Martín, ha asegurado que “pagar un dinero por algo que debe ir al desguace es derrochar el dinero de los placentinos”.

“Comprar autobuses viejos, ya desechados por otra administración y con un kilometraje en sus motores brutal, parece una tomadura de pelo”, ha añadido Martín. La concejala de Vox también ha criticado el aumento de precio y la reducción de autobuses adquiridos: “Que pase de 25.000 a 30.000 euros y que en principio fuesen 10 autobuses y ahora sean cinco... Suena todo muy mal y creo que la ciudad no se merece esto”.

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Además, Purificación Martín cree que los autobuses, por sus dimensiones, no se adaptan bien a lo que necesita la ciudad cacereña: “Plasencia necesita autobuses pequeños que puedan circular por sus calles estrellas y que sean nuevos aunque la inversión deba ser mayor, pero que se puedan usar durante muchos años”.