Carlos Carrizosa: "Llevan desde 2019 diciendo que estamos muertos, pero en las últimas elecciones doblamos al PP"

Carlos Carrizosa: "Llevan desde 2019 diciendo que estamos muertos, pero en las últimas elecciones doblamos al PP" 

El candidato de Ciudadanos a la Generalitat cree que el PSOE podría hacer president a Puigdemont tras el 12-M con tal de mantener a Sánchez en Moncloa. 

Entrevista a Carlos CarrizosaSergi González

Para muchos, Ciudadanos se juega en las elecciones catalanas del próximo 12 de mayo su 'ser o no ser' en la política española. Tras el derrumbe de la formación en las generales de noviembre de 2019 y su acentuada pérdida de representación en todos los comicios que se han ido sucediendo después, la formación 'naranja' aspira a seguir viva en la región en la que empezó el gran sueño de Albert Rivera. Carlos Carrizosa, su candidato, ganó internamente el primer envite al impedir que Ciudadanos se diluyera dentro del PP. "Hicimos valer la dignidad de un proyecto político que no se vende, que no se cambia por sillas y que quiere ofrecer una alternativa real", asegura al respecto en una entrevista en El HuffPost.

Ahora, toca pelear contra las encuestas que les dejan fuera del próximo Parlament. "Nosotros hemos visto crecer a nuestro partido y llegar a ser tercera fuerza política en España. Pero también hemos sido pequeños y hemos sabido sobrevivir y hacer nuestro trabajo con pocos medios y menos significación política. En estas elecciones vamos a demostrar que vamos a persistir", asegura.

En la charla con El HuffPost, Carrizosa niega cualquier apoyo a Salvador Illa si viene acompañado de un pacto con los independentistas, y no descarta que el propio PSOE haga president de nuevo a Puigdemont si es a costa de mantener a Pedro Sánchez en la Moncloa. "Es complicado apear al independentismo del gobierno de Cataluña, sobre todo si tienes a un PSOE que pacta con ellos en vez de hacer una oposición de verdad", señala.

- ¿Se juega Ciudadanos su supervivencia este 12 de mayo?

- Nosotros no estamos pensando tanto en Ciudadanos como en el espacio político que ocupamos y en la gente. Ciudadanos es un partido que en Cataluña significa mucho y está entre dos partidos constitucionalistas, como son el PSOE y el PP. En un momento de vacas flacas, como sería el de ahora, nos vaciamos de voto hacia esos dos partidos. Pero cuando estábamos fuertes, tomábamos votos de ellos. 

Y luego hay un tercer nivel, que es el de la abstención. Nosotros tuvimos 36 diputados en 2017 cuando hubo un 82% de participación y bajamos a seis cuando fue de un 51%. Esperamos que en estas elecciones, muchos de esos abstencionistas nos voten de nuevo. Y que hagan lo mismo votantes del PSOE que se hayan podido desilusionar con la amnistía o votantes del PP al ver que Feijóo no quiere ser incómodo a Puigdemont. Nuestro partido ya nació por un cierto sentimiento de que ni PP ni PSOE ocupaban un espacio que queríamos para el constitucionalismo en Cataluña y ahí estamos. Ese espacio sigue existiendo. Llevan desde 2019, cuando nos pegamos el castañazo con Albert Rivera, diciendo que estábamos muertos. Pero en 2021, por ejemplo, sacamos el doble de escaños que el PP. En estas elecciones vamos a demostrar que vamos a persistir y que seguiremos allí. 

- Usted se opuso de forma tajante a la integración de Cs en el PP para estas catalanas, lo que le llevó a enfrentarse a la dirección del partido. ¿Ha hablado con Adrián Vázquez en estos últimos días? ¿Entiende su salida del partido?

- No es exacto que esto fuera una confrontación entre Adrián y yo. El partido en Cataluña no quería una disolución dentro del PP. Lo que sí veíamos bien era formar una coalición constitucionalista que fuera una marca alternativa al propio PP y Cs y que pudiera ilusionar a los electores con un proyecto netamente constitucionalista sobre unas bases programáticas claras. Pero disolvernos, integrarnos y prestar obediencia a un PP con el que no compartimos muchas cosas, era algo impensable. 

He de decir que el resto del partido en España tampoco apoyaba lo que el secretario general parecía estar cocinando allí. Y como era evidente que lo que el PP buscaba era eliminarnos, nosotros hicimos valer la dignidad de un proyecto político que no se vende, que no se cambia por sillas y que quiere ofrecer una alternativa real. 

- ¿Cuál es el ambiente que se respira dentro de Ciudadanos ahora? Supongo que no debe ser nada fácil insuflar optimismo en estas circunstancias... 

- Nosotros nacimos en 2006 y muchos de nuestros afiliados han pasado ya por muchas situaciones. Nosotros hemos visto crecer a nuestro partido y llegar a ser tercera fuerza política en España. Pero también hemos sido pequeños y hemos sabido sobrevivir y hacer nuestro trabajo con pocos medios y menos significación política. 

La gente que ha vivido todo eso es, además, muy combativa, porque Ciudadanos en Cataluña nació por la necesidad de hacer una oposición al nacionalismo que PP y PSOE no hacían. Los socialistas hicieron los tripartitos, regalaron a ERC la educación y la comunicación del Gobierno, hicieron un estatuto de 2006 con problemas de constitucionalidad... Y el PP siempre ha sido un partido conservador que quiere que le acepten en el club de donde se corta el bacalao. Feijóo escucha al círculo de Economía, a La Vanguardia, a los empresarios más pudientes de Cataluña... Y entonces habla con Junts y mercadea con los votos de ciudadanos que sabemos que, de sus pactos, sale un silenciamiento de parte de la población catalana. 

  Entrevista a Carlos CarrizosaSergi González

- ¿Ciudadanos se abriría en alguna circunstancia a hablar con Junts? 

- Nuestra campaña para estas elecciones se centra precisamente en explicar a los catalanes la diferencia de Cs con respecto a PP y PSOE. Nosotros les decimos que no les traicionaremos y que no vamos a pactar ni con Junts ni con ERC. No hay que pasar página en Cataluña, como dice Illa. Hay que cerrar este capítulo y abrir uno nuevo. Esa pedagogía yo la hecho mucho en falta por parte del PSOE. Y lo siento, porque creo que el PSOE tiene la autoridad moral suficiente para decir que al independentismo hay que pararlo. Pero esa no es la estrategia de Illa. La estrategia de Illa es que va a pactar y mandar, y que con su presencia ya tamizamos un poco. Pero eso, al final, consagra el avance paulatino del independentismo.

- Entonces, ¿Illa no es de fiar?

- Yo tengo buena relación personal con él, pero el señor Illa ya decía que no iba a haber indultos y amnistía. Y luego hubo indultos y amnistía. Illa habla castellano en campaña, pero en el Parlament pacta una ley para contrarrestar al Tribunal Superior de Justicia cuando se exige una asignatura troncal más en castellano en las escuelas catalanas. ¿Con qué Illa entonces pactaría? Mientras el señor Illa no se aclare, no puedo pensar en acordar nada con él. 

- ¿Usted da por hecho que si PSC y ERC suman, habrá acuerdo entre ambas formaciones?

- Sólo le puedo decir que si la continuidad de Sánchez depende de los votos de Junts, podríamos ver a Illa haciendo presidente a Puigdemont.

- ¿Y si los escaños de Cs fueran decisivos para un gobierno de Illa, le prestarían su apoyo?

- Pactando con ERC sería inviable. 

- Puigdemont ha dicho que si no es president, deja la política. ¿Usted le cree?

- Yo lo que creo es que Puigdemont tiene que venir a España y responder por los gravísimos actos delictivos que cometió. Todos los catalanes sabemos que Puigdemont era un cadáver político hasta que se le reanimó con el tema de la independencia. Ahora, se atreve a decir que va a venir a una investidura jugando con la seguridad de que Sánchez va a mantener la amnistía. Y entretanto, los niños catalanes tienen la peor educación, las listas de espera son las más largas de España, se persigue al turismo, los presupuestos no han salido porque los comunes vetaban el Hard Rock - que es una gran inversión en Tarragona que todo el mundo quiere menos la izquierda más extrema -... Seguimos rehenes de esas políticas de vuelo corto hasta que los ciudadanos no reaccionen, salgan de la abstención y confíen en partidos que no les van a traicionar. 

- Pero lo cierto es que la opinión favorable entre la ciudadanía a la independencia ha bajado, según el CIS catalán. Y el PSOE está disparado en las encuestas. ¿No cree usted que se debe, precisamente, a la concesión de los indultos y a la amnistía?

- Puede que el independentismo esté desmovilizado por no conseguir sus objetivos, pero su apoyo electoral continúa larvado. Sólo hay que ver cómo están saliendo nuevas opciones como las que representan Clara Ponsatí o Sílvia Orriols en Ripoll. No podemos olvidar que el independentismo sigue manejando 43.000 millones de Presupuesto. Con eso, hacen sus regalías y sus contratos públicos. El que quiera hacer algo en Cataluña ha de comer de la mano de los dirigentes independentistas. Por eso, forman una casta de intocables que se perpetúa, pero que sigue teniendo la sartén por el mango. Hasta que no haya un cambio de Gobierno, vamos a tener a un Puigdemont amenazando con volver o a un Junqueras diciendo en el Senado que España es un país represor. Es complicado apear al independentismo, sobre todo si tienes a un PSOE que pacta con ellos en vez de hacer una oposición de verdad.

  Entrevista a Carlos CarrizosaSergi González

- Estos días hemos conocido que Ignacio Garriga cargó facturas por valor de 52.400 euros al grupo de Vox en el Parlament. Usted que ha sido presidente del grupo parlamentario de Ciudadanos, ¿le encuentra alguna explicación?

- Nosotros en la vida hemos facturado a nuestro propio grupo la barbería o el supermercado. Es inaudito, es vieja política y resulta alucinante que esté ocurriendo. También le digo que lo que más me preocupa de Vox es que haya atacado la figura del rey de España. Eso demuestra poca vista política, ya que la Corona es lo único que puede dotar de representatividad a la España unida. Además, ellos dicen que son patriotas, no constitucionalistas. Y ahí se ve una debilidad en su defensa de la Constitución. 

Cuando me preguntan en qué se diferencia Cs de Vox, yo respondo que en muchas cosas: el aborto, la eutanasia, los derechos LGTBI y que no somos nacionalistas españoles. Nosotros somos ciudadanos constitucionales en un país libre, unido, fuerte, dentro de una Unión Europea. 

- Hace un par de semanas conocimos que Girauta irá en las listas de Vox para las europeas. ¿Qué opinión tiene usted sobre ello?

- Girauta fue en nuestras listas europeas y ahora vamos a tener una confrontación política, porque él hará campaña en las catalanas. Y nosotros tenemos a Jordi Cañas, que también ha sido eurodiputado y que va a cerrar nuestra lista, como la cierra Girauta con Vox. Pero nosotros vamos a ir a lo nuestro...

- ¿Pero le sorprende su entrada en Vox?

- Lógicamente, llama la atención. Pero estoy esperando a ver qué cosas dice.

- Para las europeas, ¿por quién apuesta como cabeza de lista de Ciudadanos?

- Yo apoyaría a Jordi Cañas, sin duda. 

  Entrevista a Carlos CarrizosaSergi González

- Estos días le hemos visto muy duro en sus discursos criticando al PP. ¿Qué valoración hace de Alejandro Fernández como candidato? ¿Entiende usted que Feijóo tuviera dudas sobre él?

- No me sorprendieron esas dudas porque Alejandro Fernández ya había sido muy crítico con los acercamientos de Feijóo con Puigdemont. Feijóo le ha mantenido como candidato, pero le ha puesto detrás a dirigentes que son leales a Génova. Por eso Fernández está en la cuerda floja. En cuanto Feijóo quiera cambiar la política y hacer acercamientos a Puigdemont, a Alejandro se le pondrá cara de Vidal-Quadras. Feijóo puede deponerlo en cualquier momento y llegar a la Moncloa con los votos del PNV y de Junts. 

- Hablemos ahora de cosas que sí preocupan a la ciudadanía. Ustedes están en contra de la ley de vivienda aprobada por el Gobierno de Sánchez. Pero no es normal que el alquiler medio en Barcelona esté a punto de superar los 1200 euros… ¿Qué solución proponen ustedes?

- Se puede regular cumpliendo con la ley de vivienda catalana, que lleva más de veinte años de retraso y que señala que hay que llegar a un porcentaje de vivienda pública que no se ha alcanzado nunca. Una decidida apuesta por la vivienda de alquiler pública actúa sobre el mercado y baja los precios. Limitar los precios, como se propone en la ley de vivienda de Sánchez, tiene un efecto pernicioso, porque muchos arrendadores no ponen su casa en alquiler ante una falta de rentabilidad. 

- ¿Y qué hacemos con la escasez de agua?

- En 2008 ya tuvimos una fuerte sequía y algunas de las desaladoras que se quieren poner en marcha ahora ya se proyectaron por aquel entonces. Pero luego llovió y no se hizo nada. Y luego tenemos una canalizaciones que pierden mucha agua, porque no se ha hecho obra pública. En Cataluña no nos hemos preparado para abordar este problema porque los gobiernos que hemos tenido se han dedicado a las embajadas, la amnistía... Padecemos una sequía, principalmente, por falta de previsión. 

  Entrevista a Carlos CarrizosaSergi González

- Para acabar, ¿dónde ve a Ciudadanos dentro de dos o tres años?

La fuerza de nuestro futbol
Un proyecto de Santander

- Yo lo veo como un partido que conservará poder municipal y que habrá superado este primer envite de las elecciones catalanas con éxito. Que eso nos lleve a consolidar un grupo parlamentario en las europeas. Y conservando esta representación institucional, iremos a más. Si España tuviera un partido de centro y liberal, capaz de pactar a su izquierda y derecha, dejaríamos de depender de los pactos con partidos que condicionan nuestro país desde posiciones minoritarias, egoístas y que no piensan en el bien común. Cuando esta polarización política amaine, espero que los ciudadanos quieran volver a partidos que sepan bascular, como es el caso de Ciudadanos.

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Licenciado en periodismo por la Universidad Carlos III. Actualmente, es redactor de política en El Huffington Post, tras nueve años como coordinador en ABC, cuatro como director digital en el grupo COPE y seis meses en Mediaset. Puedes contactar con él en javier.escartin@huffpost.es