Feijóo añade ruido al Congreso con Hernando y Álvarez de Toledo: estas son sus polémicas más sonadas

Feijóo añade ruido al Congreso con Hernando y Álvarez de Toledo: estas son sus polémicas más sonadas

El líder del PP recupera a estos dos polémicos diputados como portavoces adjuntos en el Congreso tras designar al controvertido Miguel Tellado como portavoz. 

Alberto Núñez Feijóo, este viernes en la Fundación Once del Perro Guía en Madrid.MUDARRA / PP

Durante la última semana, Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP, ha ido deshojando la margarita de los cambios internos en el partido tras la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno. 

Primero, el anuncio de que Cuca Gamarra dejaría de ser portavoz en el Congreso y se mantendría en su cargo de secretaria general. Después, la confirmación de que Miguel Tellado, un hombre de su confianza pero también un perfil duro y polémico, sería la cara del PP en el Congreso. 

Y, por último, el miércoles, el resto de nombramientos de la nueva dirección del partido, con la degradación de Elías Bendodo, antes 'número tres' del partido, que pasa a ser vicesecretario de Política Autonómica y Municipal y Análisis Electoral. Su puesto como coordinador general desaparece y Carmen Fúnez se pone al frente de la Organización del partido. La castellanoleonesa Alicia García será la portavoz en el Senado. 

Pero sobre las 18:30 horas del jueves, el PP soltaba una bomba: Feijóo recuperaba a los polémicos Cayetana Álvarez de Toledo y Rafael Hernando como portavoces adjuntos en el Congreso. 

Génova justificaba estos nombramientos asegurando que integrar a los dos exportavoces del grupo parlamentario busca combinar "renovación y experiencia" en un momento "en el que la vida parlamentaria tendrá total relevancia" en la legislatura. 

Y prometía que el PP "realizará una oposición responsable y seria frente al peor Gobierno posible para España, por ser un Ejecutivo reaccionario, débil, dividido y radical".

Sin embargo, si algo se recuerda del paso de Hernando y de Álvarez de Toledo por la portavocía del PP en el Congreso es precisamente por sus polémicas declaraciones y por el ruido generado. 

De hecho, el parlamentario almeriense es tan controvertido que este diario ya publicó en 2014 una lista con sus 15 frases más polémicas coincidiendo con su nombramiento como portavoz del PP por parte del entonces presidente del partido y del Gobierno, Mariano Rajoy. 

Salidas de tono como cuando dijo que "algunos se han acordado de su padre cuando había subvenciones para encontrarlo", en referencia a las víctimas del franquismo; frase por la que pidió perdón años después: "Me pasé cuatro pueblos"

No se le conocen disculpas por llamar "pijo ácrata" al juez Pedraz, por comparar Andalucía con Etiopía, asegurar que "la responsabilidad de los casos de desnutrición es de los padres" o por meterse con otro magistrado, Baltasar Garzón, al que tildó de "payaso ilustrado"

Se desconoce si, en privado, se habrá arrepentido de decir que la PAH "coquetea con grupos próximos al terrorismo", por llamar "payaso, tenor o jabalí" a Alberto Garzón o por decir que a Elena Valenciano, quien fuera portavoz del PSOE en el Congreso, "le molan los dedos de los condenados por acoso sexual"

Pero, sin duda, una de sus grandes máculas es el episodio que protagonizó en los pasillos del Congreso de los Diputados con el desaparecido Alfredo Pérez Rubalcaba cuando éste era portavoz del PSOE y Hernando intentó agredirle al grito de "¡A mí no me dices eso!". Tuvo que agarrarle otra socialista que también ha fallecido, Carme Chacón, presente en ese momento. 

Pero en estos años también ha dejado momentos muy polémicos y controvertidos, que le han costado duras críticas en redes sociales y por parte del resto de partidos. 

Como cuando en 2019, después del hallazgo de dos niños asesinados en Godella (Valencia), tuiteó que "si hubiera pasado con un Gobierno del PP, ya estarían los de la izquierda pancartera organizando sus escraches, con la Oltra al frente y el Ximo detrás. Y en la Sexta a saco paco". 

En el último año ha tenido varias, desde referirse en Twitter a "las ministras sanchistas" con un "a ver, bonitas"; hasta enfurecer a Consuelo Ordoñez cuando aseguró que si Gregorio Ordoñez, asesinado por ETA, estuviera vivo, le habría dicho "que te vote Txapote" a Pedro Sánchez. 

"Lo que es obvio es que no aprendiste nada de él. No hay peor inmundicia que la de aquellos que os atrevéis a decir lo que pensaría Goyo si estuviera vivo. Ni su propia familia lo hemos hecho jamás", le contestó la hermana del concejal del PP asesinado por la banda terrorista.

El perfil de Cayetana Álvarez de Toledo es distinto al de Hernando, pero no por ello menos estruendoso. Al margen de su muy viral "no te lo perdonaré jamás, Manuela Carmena", la parlamentaria del PP ha protagonizado duras críticas a su propio partido... e incluso a Alberto Núñez Feijóo. 

En una columna en El Mundo publicada en 2018, dijo lo siguiente del entonces presidente de Galicia, que ya sonaba para presidir el PP: 

"Es frío, inteligente, eficaz, dicen. Un ganador, aunque sea en Galicia. No es poco cuando hasta un twice-loser—en referencia a las dos derrotas de Rajoy frente a Zapatero— puede llegar a Moncloa. ¿Pero qué piensa Feijóo exactamente? ¿Cuáles son sus convicciones políticas? ¿Sus objetivos nacionales? A ver. Detalles que podrían interesar no sólo a los que miran por su cargo, sino también por una España con más igualdad y libertad. Feijóo ha dicho que la corrupción le repugna. Estupendo, pero eso es un imperativo ético, no un programa electoral. (...) Su política lingüística no difiere esencialmente de la de cualquier nacionalista (...) Feijóo puede ser el nuevo líder del Partido Popular, pero tendría que hacer su propio proceso de reconstrucción, por utilizar la expresión de Aznar que tanto ha irritado a sus ex propios y para siempre ajenos. Porque el desafío nacionalista es el problema más grave y urgente de España. Y la tibieza en su combate el mayor lastre electoral del PP".

Quizás Feijóo se la guardó hasta dos años después, cuando no tuvo reparos en criticarla por haberle dicho a Pablo Iglesias en el Congreso que era "hijo de terrorista". "Es un grave error", consideró el gallego. "Ningún compañero de mi partido o de otros partidos de la oposición debe entrar al señuelo del Gobierno para crispar, provocar y perder los papeles", agregó. 

Ahora, aparentemente limadas las asperezas, rescata como portavoz a una parlamentaria que también ha tenido salidas de tiesto, como cuando en un debate electoral en RTVE, dirigiéndose a Irene Montero, cuestionó la futura ley del 'sólo sí es sí' con este argumento: ""Si un silencio es un 'no'. "¿De verdad van diciendo ustedes sí, sí, sí hasta el final? Un poco extraño, ¿no?". 

A Iglesias, en el mismo pleno en el que le llamó "hijo de terrorista" le tildó también de "caudillito carismático" y aseguró que era "el pesimismo y la caspa". 

Feijóo, que llegó como un líder moderado, ha elegido añadir ruido al ruido ya existente en la política con dos perfiles muy duros y agresivos, que no dudan en hacer patente su carácter incluso desde el escaño en cada pleno. El gallego busca ser el contraste en una legislatura que promete ser de alto voltaje político.