EL HUFFPOST PARA KINDLE

La historia de éxito detrás de dos escritores autopublicados

Fernando Gamboa y Raquel González Osende, finalistas del Premio Literario Amazon Storyteller, cuentan sus positivas experiencias con Kindle Direct Publishing.
Leyendo un Kindle al atardecer.
Leyendo un Kindle al atardecer.

Hace diez años que Kindle Direct Publishing (KDP), el servicio de autopublicación de Amazon, llegó para revolucionar el panorama editorial.

Aunque su nacimiento llevó aparejada cierta mala reputación, pues esta opción parecía destinada a escritores amateurs, principiantes o de segunda, el paso del tiempo lo ha consolidado como una alternativa potente para aquellas personas que tienen una historia que contar y quieren hacer pública su obra sin depender de una editorial.

En KDP hoy ya tienen cabida autores noveles que buscan una herramienta para lanzarse a la piscina y autores consagrados que quieren mantener la propiedad de sus derechos digitales, además de ser una cantera para las grandes editoriales.

“Creo que las editoriales nos perciben y que de hecho ya somos aliados. Sin duda, más que una industria editorial, hay un ecosistema cultural que se ve enriquecido por la participación de muchísimos actores y aquí todos jugamos un papel muy importante”, asegura Andrea Pasino, Responsable de KDP (Kindle Direct Publishing) para Francia, Italia y España.

De forma paralela al crecimiento de la autopublicación, el Premio Literario Amazon Storyteller, para autores que publican en español a través de KDP, se ha convertido en un referente en el mundo de la escritura.

El consagrado escritor de aventuras Fernando Gamboa fue finalista del certamen en 2014 y ahora es uno de los miembros del jurado. Jurado que el año pasado reconoció a la debutante Raquel G.Osende como brillante finalista. Dos casos de éxito en el mundo de la autopublicación que confirman que esta ya es una más que viable opción para los escritores.

Fernando Gamboa: “Empecé a vender como churros”

El escritor Fernando Gamboa
El escritor Fernando Gamboa

“Yo venía del mundo editorial normal, pero mi experiencia no fue muy buena. Fue un poco desastre. En 2011 apareció Amazon en España, descubrí que había un montón de autores norteamericanos que se autopublicaban y empecé a curiosear y me lancé a la piscina”, cuenta Fernando Gamboa. Lo hizo a pesar del desprestigio que por aquel entonces podía suponer para un autor y el rechazo de las editoriales a este modelo de edición.

La última cripta fue su primera novela puesta a la venta en Amazon y su primer éxito de ventas. “Tuve suerte. Era un libro que ya había publicado en una editorial convencional y que había vendido 50.000 ejemplares en España y 150.000 en Rusia, donde competía de tú a tú con El código Da Vinci”, explica el escritor.

“Empecé a vender como churros”, asegura. Tuvo la suerte de ser de los primeros en elegir esta plataforma y toda la gente que entraba veía el libro. “Además, lo puse barato para que la gente lo comprara y así darme a conocer. Y ahí comenzó la bola de nieve”.

Por supuesto, Gamboa no puede quitar méritos al hecho de hacer quedado finalista en primera convocatoria del Premio Literario Amazon Storyteller en español. “Por aquel entonces, ya era el autor más vendido en Amazon España cuando quedé finalista del concurso en su primera edición, así que promocionalmente no supuso gran diferencia, aunque sin duda hubo lectores que me descubrieron gracias al mismo”, asegura el autor.

Una bola de nieve que sigue creciendo: está a punto de publicar su décimo libro y ha logrado introducirse con éxito en Francia, Alemania, Italia y Estados Unidos. “Este último es el mercado más complejo. Allí eres el número 1.000 de la lista y eso equivale a ser el uno en España. La gran ventaja de Amazon es que llegas a todo el mundo”.

Diez años después de su debut, con nueve novelas mediante, Fernando Gamboa se ha convertido en una pequeña editorial de mí mismo. “Tengo contratados a un portadista, un corrector, una persona de marketing… Aún así, autopublicar abarata los costes y por eso el precio es mucho más atractivo para el lector”, asegura.

Obviamente, el precio de venta que fija el autor es uno de los secretos para impulsar las ventas en esta plataforma, pero Gamboa también quiere destacar otro: los lectores saben que los libros siempre están ahí, que no son tan efímeros como en las librerías.

“Un lector satisfecho es la mejor publicidad que puedes tener”

La entrada en el mercado para un autor que está empezando nunca es fácil, más cuando no existe una editorial detrás con todos los recursos que despliega en promoción y publicidad. Para Gamboa, esto nunca supuso una gran dificultad porque su verdadera plataforma de lanzamiento han sido las reseñas que los lectores han ido haciendo de sus libros. “Al principio ganaba muy poco dinero, pero es que mi objetivo principal en ese momento era que la gente me leyera. A cambio, pedía que dejasen reseñas. Un lector satisfecho es la mejor publicidad que puedes tener”, asegura el escritor que considera que el boca-oreja sigue siendo la publicidad más efectiva.

Y no, inexplicablemente, Fernando Gamboa tampoco ha hecho de sus redes sociales la herramienta fundamental de su comunicación. Tampoco frecuenta círculos literarios, no asiste a presentaciones, no escribe para medios de comunicación y tampoco aparece en la tele. “Al principio sí cuidaba mis redes sociales. Luego me di cuenta de que, si lo dejaba de hacer, vendía lo mismo”.

El éxito de sus novelas no ha pasado desapercibido en el mundo literario y algunas editoriales han mostrado interés por él. “Intenté un modelo híbrido publicando en digital por mi cuenta y en papel bajo la tutela de una editorial. Tampoco funcionó y decidí publicar de manera exclusiva con Amazon”, afirma rotundo.

Raquel G. Osende: “Me ha servido para comprobar que me lo puedo tomar en serio”

Libro 'La pata de oca', de Raquel G. Osende
Libro 'La pata de oca', de Raquel G. Osende

En agosto de 2020, Raquel G. Osende vio cumplir uno de sus sueños: publicar un libro. “Como todos los que tenemos vocación de escritores, llevo escribiendo desde pequeña. Yo he quedado finalista en algunos certámenes de relato corto y mi sueño era publicar”, cuenta la autora de La pata de oca.

Fue durante el confinamiento cuando se decidió a probar suerte con la autopublicación, viendo que las posibilidades de acceder a una editorial convencional siendo novel se alejaban con el aplazamiento de tantos lanzamientos.

“Como tenía tiempo, comencé a investigar qué era, cómo había ido evolucionando y cómo podía hacerlo”, explica. “Es muy accesible y casi todo lo puedes hacer por tu cuenta. Ahora, para hacerlo bien hay tres patas que es importante que tengan un sello más profesional: la portada, la corrección y la maquetación. Para mi novela, di con un portadista que me diseñó mi portada perfecta. La corrección también la hice fuera y fue una experiencia chula porque aprendí un mónton. La maquetación sí me la hice yo. Además de que tenía algo de idea de los programas que había que utilizar, hice un curso en internet de maquetación de libros”.

En agosto, la escritora novel tenía su obra lista para hacerse realidad, en versión digital para Kindle y en versión impresa en papel. Porque en KDP, de manera adicional, existe la opción de publicar la obra en papel a través de impresión bajo demanda, tanto si se ha publicado en formato eBook como si no se ha publicado en ningún formato. Los gastos de impresión se deducen de los beneficios de la venta del libro y esto significa que el autor no tiene que hacer ningún pago por adelantado ni gestionar ningún tipo de inventario.

Con su novela recién publicada, no dudó en presentarse al Premio Literario Amazon Storyteller. “Cuando empecé a leer blogs sobre autopublicación, se daba especial importancia a la visibilidad que da este premio. Pensé en aprovecharlo para asomar la cabecita en esa comunidad literaria que hay alrededor del concurso”, relata. Y aunque su único objetivo era ganar ese puntito extra de promoción que necesitaba como escritora recién estrenada, La pata de oca fue una de las finalistas el pasado año. “Fue una sorpresa increíble ser finalista”, confiesa emocionada.

El premio fue un importante impulso para dar a conocer a la nueva autora y su primera obra, pero Osende sabe que tiene que seguir haciendo cosas para mantenerla viva. “Le podré dar un nuevo impulso cuando publique una nueva novela y vayan las dos de las mano”, explica. Obviamente, su segunda novela ya está en marcha, porque según ella misma, todo esto le ha servido ”para comprobar que me lo puedo tomar en serio, que puede ser más que un hobby”.

En la labor de promoción y publicidad, reconoce haber hecho de sus redes sociales la principal pata de su comunicación, pero también ha ido integrándose en esas comunidades de lectores y escritores que han surgido alrededores de la autopublicación. “Las redes ayudan a darte a conocer, pero las reseñas y el boca-oreja son más efectivos a la hora de vender”, termina asegurando.

“Amazon ha dado visibilidad a una literatura que no es tan elitista, que es sólo entretenimiento”

Hasta hora no ha recibido ninguna oferta de una editorial convencional, porque tampoco lo ha buscado, pero no lo descarta y le gustaría probar. “El formato de escritor híbrido me parece una idea interesante”, confirma.

Raquel G. Osende está convencida de que hay ciertos libros, ciertos trabajos, que sólo están destinados a la autopublicación. Títulos muy específicos que son sólo para eso. “Hay algo muy importante que ha hecho Amazon y es dar visibilidad a una literatura que no es tan elitista. Está claro que la literatura excelente tiene que tener ciertas características de complejidad, pero Amazon trabaja muy bien con la industria del entretenimiento, con las lecturas que son para eso, para entretener”, concluye la autora.

VIII Premio Literario Amazon Storyteller

¿Quién se puede presentar?

Los autores que decidan publicar sus obras inéditas en español, con una
extensión mínima de 24 páginas, a través de KDP.

¿Cuáles son las condiciones de publicación?

Los libros deben estar a la venta en todo el mundo, tanto en formato digital como impreso, y además tendrán que formar parte de KDP Select.

Para que la candidatura sea válida, los participantes necesitarán incluir “PremioLiterario2021” como palabra clave en los detalles del libro.

¿Cuándo termina el plazo de presentación?

El 31 de agosto

¿Cuál es el premio?

El título ganador recibirá un premio en metálico de 5.000 euros y una campaña de marketing valorada en 20.000 euros para promocionar la obra. Además, atendrá la posibilidad de firmar un contrato con Amazon Audible para producir su libro en formato de audio.

Los cinco finalistas recibirán un dispositivo Kindle Oasis y como visibilidad extra en Amazon.