Una asesinada cada seis días: los datos del horror que convierten cada jornada en un 25-N

Una asesinada cada seis días: los datos del horror que convierten cada jornada en un 25-N

El 80% de las víctimas que no había denunciado, los feminicidios en los que el asesino estaba en la familia y no en la pareja, los adolescentes que niegan la violencia machista... Estas son las otras cifras que no podemos permitir que se diluyan y que van más allá de la punta del iceberg.

Imagen de una mujer con la mano ocultando su rostro, en gesto de basta ya.Golib Tolibov via Getty Images

Cada 25 de noviembre toca hacer ejercicio de memoria -de la infamia- y señalar lo evidente -o más bien lo que algunos niegan-, con la esperanza de que los datos y las cifras no se diluyan y quede bien claro durante los 365 días del año. Desde que se inició el registro histórico en 2003, 1.237 mujeres han sido víctimas de la violencia machista, siendo asesinadas por un hombre. A poco más de un mes para que finalice 2023, la cifra de este año se sitúa en 52.

Si se compara con el pasado ejercicio, los datos arrojan un aumento del 8,05% de los asesinatos fruto de la violencia de género. Sin embargo, a veces las cifras que se van publicando periódicamente pueden eclipsar otros datos que van más allá de la punta del iceberg del problema y que no acostumbran a copar titulares ajenos a efemérides como la de este sábado. 

En el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, estos son los datos que retratan el horror y advierten del ingente trabajo que queda por delante para cambiar de raíz una realidad que no cuenta con un horizonte prometedor, a tenor de los distintos estudios que revelan cómo el negacionismo se contagia preocupantemente a los -y, por difícil que cueste creer, las- más jóvenes.

España, 2023: una mujer asesinada cada seis días

Contabilizar a las mujeres que han sido asesinadas a manos de su pareja o expareja supone la carta de presentación de una España que, en pleno 2023, ha visto cómo se segaban las vidas de más de medio centenar de ellas. Pero de ese dato surge otro, quizás, más clarificador. En nuestro país, una mujer es asesinada por un hombre cada seis días.

"No podemos aceptar que en España una mujer sea asesinada por violencia machista cada 6 días". Son palabras de Ángeles Carmona, presidenta del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género y vocal del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), realizadas en el marco de una declaración institucional en la que se ha pronunciado sin tapujos. Cada una de esas muertes "ponen en evidencia un fallo del sistema".

Aún hay más. En el plano de las agresiones sexuales, las cifras también son espeluznantes, si bien hay que acudir a los datos de 2022, los más recientes que recoge el Balance de Criminalidad del Ministerio del Interior. Según éste, en ese ejercicio se produjeron 2.870 violaciones, un 33,9% más que el año anterior. Las agresiones sin penetración fueron 14.519, un 9,6% más. Estamos hablando de un ritmo de una agresión sexual cada tres horas y de una violación cada seis.

El miedo a dar el paso: casi el 80% de las asesinadas este año no había denunciado

A pesar del trabajo de visibilidad y concienciación que realizan asociaciones, instituciones y la Administración cada año, siempre acaba emergiendo un dato que evidencia el miedo que padecen las víctimas de la violencia machista. De las 52 mujeres que fueron asesinadas en lo que va de 2023, tan solo 12 había dado el paso y denunciado a su maltratador, el 23,. 

En otras palabras, el 76,8% -40 mujeres- de las víctimas no había presentado una denuncia. Ocho de cada diez. La propia Carmona tuvo muy presente este dato en su declaración y llamó "a dar un paso más y a denunciar, o a pedir ayuda para que otros lo hagan por ellas, porque solo así abrirán una puerta a la esperanza y podrán recibir ayuda de las instituciones para salir del maltrato y recuperar sus vidas".

Cuando el asesino nunca fue su pareja: los otros feminicidios que salen a la luz

España ha venido dando pasos firmes en materia de igualdad y la lucha contra la violencia machista. Una de las mejores armas es tener todos los datos sobre la mesa para poder identificar lo que falla y mejorar en la protección de las víctimas. Por este motivo, en 2022, nuestro país se convirtió en el primero de Europa en contabilizar todos los tipos de feminicidios. Porque la violencia machista no se reduce solo a una pareja o expareja.

En este sentido, ya se puede establecer una comparación entre los feminicidios fuera del ámbito de la pareja o la vinculación sentimental del primer semestre de 2022 y el de este año. Entre enero y junio de 2023, 13 mujeres han sido asesinadas por un hombre. La comparativa de esa primera mitad del año y de la anterior es positiva, pues ha caído un 40,9%, pero si se bucea en los datos se comprende mejor la situación que atraviesan algunas más allá de la errónea concepción de que solo una expareja puede ejercer la violencia contra una mujer.

En todos los casos, la víctima conocía a los presuntos agresores -aún hay casos en manos de la Justicia-, pero de esos 13 feminicidios, ocho de ellos (61,5%) fueron cometidos en el ámbito de la familia. Y, de esos, el 62,5% presuntamente lo cometieron descendientes directos -hijo o nieto- y el 7,7% eran vecinos o compañeros de piso.

La constatación de que no es un problema aislado: siete mil mujeres alertadas de agresiones anteriores

La prueba del éxito del sistema VioGén para controlar a los maltratadores también cuenta con un significativo aval en otro duro titular, relacionado con aquellas mujeres que han dado el paso y han denunciado a su agresor, derivando en su registro en el sistema de Interior. En febrero de año, dicho ministerio estrenaba una nueva iniciativa clave, pasaba a informar a víctimas de violencia de género de que quien las maltrató a ellas, vuelto a hacer con otras mujeres.

La cifra habla por sí sola. 7.070 mujeres fueron informadas -bajo la premisa de que fuese "proporcional y necesario"- de que el hombre que las sometió a violencia machista ya lo había hecho antes. Es lo que se denomina como un maltratador persistente. Para hacerse una idea, en el listado hay 21.000 de estos casos, con hombres que han llegado a agredir a cuatro, cinco y hasta a 13 víctimas. 

La clave es que Interior ha detectado que el nivel de riesgo al que está expuesta una víctima aumenta -infringen más las medidas de alejamiento y protección- cuando el agresor tiene antecedentes por violencia machista, ya sea con la misma mujer o con parejas anteriores.

Una lacra que no entiende de banderas: el 34% de las víctimas son extranjeras

Si existe el nefasto e incorrecto tópico de que la mayoría de los maltratadores en España son extranjeros -el 53,8% de los presuntos asesinos este año son españoles-, también suele escucharse el de que las víctimas eran de otra nacionalidad. Es mentira, 20 de ellas eran extranjeras y 32 eran españolas. Pero también a otra escala.

Analizando solo la primera mitad de este años, las mujeres víctimas de algún tipo de violencia de género en España han sido 92.217. De ellas, el 34,5% (31.787) son extranjeras mientras que el 65,5% (60.430) son españolas, según los datos del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del CGPJ. 

No obstante, hay una dinámica que puede enturbiar estos datos o provocar que no salgan a la luz todos los casos que existen en realidad, y es que desde la Administración se ha venido detectando una falta de confianza por parte de las mujeres migrantes para denunciar o acceder a los servicios de protección. 

La semilla que preocupa: el negacionismo prende entre los más jóvenes, también en ellas

"Educa a los niños para no tener que castigar a los hombres", decía Pitágoras. Y no se equivocaba. La concienciación sobre la necesidad de luchar contra la violencia machista tiene una especial relevancia entre los más jóvenes, pero lo cierto es que en los últimos años se han venido realizando una serie de estudios con resultados que ya no es que sean preocupantes, es que hacen saltar las alarmas.

Según una encuesta realizada por la Fundación Fad Juventud entre jóvenes de entre 15 y 29 años, uno de cada cuatro chicos de esas edades, el 23,1%, considera que la violencia de género "no existe o es un invento ideológico". En 2019, era el 12%. Pero hay un dato aún más impactante. Entre ellas también está asentándose esa creencia.

Y la semilla acaba brotando: hay centenares de menores bajo control policial por maltrato

Pero sin necesidad de darle la vuelta a la moneda, esta tiene distintos reflejos. El Ministerio de Interior tiene vigilados a un significativo número de jóvenes de entre 14 y 17 años por ser agresores de violencia de género menores. Es decir, están bajo seguimiento y control policial por haber maltratado a una mujer. ¿Cómo de significativo es el número? Pues en España hay 350 menores en esta situación, según los últimos datos de Interior.

Esta realidad es paralela a la advertida por otro estudio, esta vez de 'Tolerancia Cero' y realizado por la Fundación Mutua Madrileña y 'Antena 3 Noticias', pero para un grupo de edad mayor, concretamente de entre 16 y 21 años. Según los resultados de este análisis, uno de cada cinco cree que insultar a su pareja (22,6%) o que empujarla o golpearla tras una discusión (21,5%) no es maltrato. Tampoco obligarla a mantener relaciones sexuales (17%).

En este punto, también cabe recordar que la Memoria de la Fiscalía General del Estado retrata otra cuestión importante relativa a los más jóvenes. En 2022, las agresiones sexuales llevadas a cabo por menores ascendieron a 974, un 45,8% más que el año anterior. En los últimos cinco años, se han disparado un 116%.

'Bonus track': pero hay motivos para estar orgullosas, muy orgullosas

Con todo, no solo hay motivos para salir a la calle y protestar este 25-N, para contribuir cada día a cambiar esta realidad. También los hay para sonreír y sacar pecho del trabajo logrado, del legado de años. Esta es la otra España, pero también de 2023. 

La España que a finales del pasado octubre constataba, con datos del Instituto Europeo para la Igualdad de Género (EIGE), que nuestro país ya es el cuarto de la Unión Europea en esta materia subiendo dos peldaños y, por lo tanto, superando a Francia y a un país que constituye uno de los espejos en el que todos quieren reflejarse en este ámbito, Finlandia.

Solo por detrás de Suecia, Países Bajos y Dinamarca, el indicador español le saca seis punto a la medida europea. Hace diez años, era el séptimo país en este listado, pero llegó a bajar a la undécima. En esta ocasión, España ha obtenido una especial mención, al ser  destacada como una de las regiones que progresa a un ritmo más rápido de la UE y uno de los pocos países donde las mujeres superan el 40% de los miembros del Parlamento.

Y, para mirar al futuro con esperanza, hay que tener unas metas marcadas. En este sentido, la recién nombrada ministra de Igualdad, la socialista Ana Redondo, dejaba claro sobre el parqué comunitario que hay que caminar a "una Europa feminista" y que el objetivo que está encima de la mesa no es otro que la violencia cero contra la mujer. 

Dicho compromiso ha sido formulado desde Pamplona, en el marco de reunión informal de ministros de Igualdad de la Unión Europea. Y con la otra gran meta que se ha marcado la presidencia española del Consejo de la UE, la de sacar adelante la primera directiva europea sobre la lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica.