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Elecciones EEUU 2012: Paul Ryan, número dos de Romney, se sitúa a la derecha de la derecha

11/08/2012 22:23 CEST | Actualizado 11/08/2012 22:23 CEST
AFP

La vida de Paul Ryan, nombrado número dos del aspirante republicano Mitt Romney, cambió por completo cuando tenía 16 años. Un día de 1986, Ryan recibió una llamada de la secretaria de su padre. "¿Dónde está? Le están esperando unos clientes", le dijo. Ryan se dirigió al dormitorio donde pensaba que su padre estaba durmiendo. "Fui a despertarlo y estaba muerto. Noté un golpe tremendo en el estómago", recordaba recientemente el candidato.

Aquel infarto que acabó con la vida de su padre cambió también la suya. "La muerte de mi padre tuvo un enorme impacto en la aceleración de su desarrollo", explicaba su hermano Tobin Ryan en The New York Times. Herida su adolescencia, Ryan se dedicó a leer libros y, entre ellos, La rebelión de Atlas, de Ayn Rand, que se convirtió en una referencia para él. "Fue lo que me animó a dedicarme a la política", ha afirmado varias veces.

Ahora, obliga a todo aquel que trabaje con él a leerlo. "Lo que me gustó de aquel libro fue su devastadora acusación de la fatal arrogancia del socialismo, de un exceso de gobierno", explica en The New Yorker, a la vez que rememora los tiempos en los que trabajó en las cocinas de un McDonalds. "El director no creía que tuviera las habilidades sociales para trabajar de cara al público. ¡Y ahora estoy en el Congreso!", subraya.

"TE VA A GUSTAR"

Poco después, Ryan entró en la Universidad de Miami, donde conoció a un profesor conservador de economía llamado William R. Hart, con el que compartía su fascinación por Ayn Rand. Ryan, de hecho, tuvo su primer contacto con el movimiento conservador cuando Hart le entregó un número de National Review. "Cógela. Creo que te va a gustar", le dijo.

A partir de ahí, su carrera ha sido meteórica. Su profesor le recomendó para unas prácticas en la oficina del senador republicano en Wisconsin Bob Kasten y dos años después entró a trabajar como redactor de discursos en el grupo Empower America. A los 28 años, con muy poca experiencia, llegó al Congreso.

Desde entonces, ha demostrado estar a la derecha de la derecha. Como congresista, votó a favor de la invasión de Irak, se opone por completo al derecho al aborto, al matrimonio homosexual, a la investigación con células madre y al aumento a tres días de la espera para comprar un arma. También se ha mostrado partidario de construir un muro de protección en la frontera de México contra los inmigrantes y es autor principal de los planes de gastos e impuestos que la mayoría republicana aprobó ante la intensa oposición demócrata en 2011 y 2012.

Ese plan contiene las líneas maestras de los republicanos en asuntos fiscales, propone reducir las ayudas a las familias más pobres y poner fin a la reforma sanitaria promovida por Obama. Ryan asegura que su norma hubiera reducido el gasto público en 5.800 millones de dólares en 10 años.

Todo ello le ha hecho ganarse odios y simpatías, como la del diario conservador The Wall Street Journal, que en un reciente editorial aseguró que "pertenece a una nueva generación de reformistas".

Con el nombramiento de Ryan, Romney pretende atraer el voto de las bases más conservadoras de su partido, con un efecto similar al que tuvo Sarah Palin en 2008. Es, de hecho, el preferido del movimiento derechita Tea Party.