La casualidad hizo que la cámara de un paracaidista cayera al vacío desde 3.800 metros de altura, grabase todo el descenso y no se rompiera. Así lo narra en YouTube el usuario MartialArt23, que ha subido el vídeo que resultó del incidente y que ha recogido el portal boingboing. Las imágenes, que provocan cierto mareo, están teniendo éxito en la red.

"Me golpeé la cabeza contra el marco de la puerta al salir y la cámara cayó directamente sobre el área de aterrizaje. Fue recuperada por un compañero sin un solo rasguño en el cuerpo o en el objetivo. No me puedo creer que la recuperase y esté perfectamente", asegura en la descripción del vídeo.

"Está hecha a prueba de bombas", concluye.