La Abogacía del Estado se personara como acusación particular en el caso Nóos en representación de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria (AEAT) ante un presunto fraude de 470.000 euros en el que habrían incurrido tanto Iñaki Urdangarin como el Instituto Nóos.

Mediante un escrito, admitido por el juez instructor José Castro, la Abogacía solicita ser parte en la causa tras haber tenido conocimiento de la denuncia interpuesta por la Fiscalía Anticorrupción por la supuesta comisión de dos delitos fiscales por impago de IRPF en 2007 y 2008 por parte de Urdangarin y otro contra la Hacienda Pública en el Impuesto de Sociedades en 2007 por parte de Nóos.

El juez instructor del caso Nóos, José Castro, ha admitido la personación como acusación particular de la Abogacía del Estado, en representación de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria (AEAT), después de que así lo solicitase Hacienda ante el presunto fraude fiscal por valor de unos 470.000 euros en el que habrían incurrido tanto el Duque de Palma, Iñaki Urdangarin, como el Instituto Nóos.

Por estos hechos declararán Urdangarin y su exsocio Diego Torres los próximos días 23 y 16 de febrero, respectivamente.

La Agencia Tributaria de Catalunya les atribuye haber defraudado un total de 230.979 euros del impuesto de sociedades a través de Nóos durante el año 2007, mientras que eleva a más de 120.000 euros cada una de las cuotas del IRPF que habría defraudado Urdangarin.

En un informe presentado ante el juez, la Agencia Tributaria señala que, para eludir abonar a Hacienda el Impuesto de Sociedades, desde Nóos se habrían presentado gastos ficticios que, según Hacienda y el Ministerio Público, eran "irreales", por lo que "no podían deducirse válidamente".

Entre los gastos analizados por Hacienda se encuentran los procedentes de supuestos servicios prestados por sociedades relacionadas con ambos encausados, como De Goes Center for Stakeholders Management, Lobby de Comunicación, Nóos Consultoría Estratégica y Torres-Tejeiro Consultoría Estratégica, cuyas facturas "no responden a servicio real alguno".

Hacienda apunta a que Urdangarin percibió retribuciones de entidades privadas que, sin embargo, eran facturadas a través de la mercantil Aizoon (de la que es copropietario al 50% junto a su mujer), empresa "pantalla" que supuestamente utilizaba para ocultar al verdadero receptor de las retribuciones y disminuir de este modo su tributación en el IRPF. De hecho, la Fiscalía recalca que, "efectivamente", los ingresos de Aizoon obtenidos por Aizoon de las entidades Motorpress Ibérica S.

A., Aceros Bergara, Mixta África, Pernod Ricard, Havas Sports France y Seeliger y Conde "deben imputarse a la persona física de Iñaki Urdangarin y no a la persona jurídica". Todo ello debido a que, alega la acusación, la plantilla de Aizoon "no era idónea para los servicios que supuestamente prestaba", así como al hecho de que la "única finalidad" de la mercantil era la del alquiler de inmuebles, por un importe anual (30.576 euros en 2007 y 27.329 en 2008) "muy inferior" a los importes facturados por la supuesta actividad de asesoría (645.453 euros en 2007 y 494.156 un año después).