Un paso adelante, pero con mucho camino por recorrer. Esas es la conclusión de las Organizaciones de Defensa de los Derechos de la Infancia tras conocer el Plan de Infancia aprobado el pasado viernes por el Consejo de ministros, que plantea, entre otras cosas, una reforma del Código Civil mediante la cual la edad mínima para contraer matrimonio se elevará dos años, de los 14 a los 16. El Gobierno atiende, de esta forma, la reclamaciones que desde hace años vienen planteando estas organizaciones y las recomendaciones de las Naciones Unidas y otros organismos internacionales.

"Cuando se materialice esa reforma, nos pondremos al nivel de Europa", remarca José Luis Calvo, portavoz de Prodeni, asociación humanitaria que defiende los derechos de los niños. Francia, por ejemplo, subió en 2005 la edad mínima legal para el matrimonio a los 18 años para igualar la que se exigía a los hombres y a las mujeres, que era distinta. Los 18 años también es la edad mínima en Estados Unidos, Reino Unido, Italia y Portugal, aunque en todos estos países los contrayentes pueden ser menores, hasta los 16, si cuentan con consentimiento paterno. En Italia, sin embargo, no basta con este visto bueno, sino que tiene que haber una decisión judicial.

"Los casos en España no eran muchos, pero que se suba la edad mínima es importante porque así se protege a esos adolescentes y niños de la presión por parte de sus familiares o sus círculos sociales. Con 16 años, quizá muchos aún no tengan gran madurez, pero tienen más capacidad de respuesta", expone Calvo, quien reconoce que hay otros problemas por resolver: "Matrimonios pactados, relaciones en cuya formación no participan los miembros de la pareja... Las autoridades deben velar por que eso no pase".

BODAS CADA VEZ MÁS TARDE

Ángel Hernández, director de Plataforma por la Infancia, añade que subir la edad era lo más coherente: "Puede que haya niños o adolescentes que con 14 años sí están preparados para casarse, pero era contraproducente que alguien con esa edad no pudiera votar ni hacerse un piercing ni manejar dinero pero sí pudiera contraer matrimonio".

En cualquier caso, el número de matrimonios en los que interviene un menor de 16 años ha descendido mucho en los últimos años. Un total de 14 mujeres y 24 varones menores de 16 años se casaron en el primer semestre de 2012, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Por comparar, en 1980 se casaron 354 hombres y 4.307 mujeres de 16 años. Y, en 1983, 102 hombres y 1073 mujeres de 15 años. También la edad media del matrimonio ha subido considerablemente: la media en 1980 eran los 24 años y para los hombres, los 26. Ahora está en 30 y 32 respectivamente.

¿QUIÉN SE CASA TAN TEMPRANO?

La pregunta es clara: ¿quién sigue casándose ahora a los 15 años? Calvo lo explica: "Esos matrimonios se dan más en el ámbito de minorías étnicas o de la emigración, aunque tampoco es una práctica general en estos grupos, pero siempre se ha producido. Por ejemplo, en el mundo gitano siempre se han celebrado bodas muy tempranas, pero no ha habido un reproche o una preocupación social muy pronunciada por ello".

Hernández, de Plataforma por la Infancia, discrepa: "No siempre son gitanos y, de hecho, en las estadísticas del INE no creo que se recojan esas bodas. Puede ser una realidad, pero no necesariamente. No sabemos realmente qué colectivos son los que se casan a edades tan tempranas porque no hay datos detallados".

EDAD DE CONSENTIMIENTO SEXUAL

Todas las Organizaciones de Defensa de los Derechos de la Infancia recalcan, en cualquier caso, que hay un problema más allá de la edad mínima legal de las bodas: la edad legal de consentimiento sexual, que actualmente está situada en los 13 años. El Gobierno ya ha anunciado que va a proponer subirla edad ofreciendo "consenso a todas las fuerzas políticas y organizaciones de infancia".

Es algo que estas organizaciones llevan reclamando mucho tiempo, dado que España es el país de Europa con la edad mínima de consentimiento sexual más baja: en Irlanda está establecido en 17 años; en Reino Unido, Noruega o Suiza, en 16; en Francia y Holanda, en 15 años, y 14 en Italia. La excepción es, curiosamente, El Vaticano, que establece la mayoría de edad sexual en los 12 años.

"Subir la edad es una manera de prevenir abusos, aunque siempre habrá un conflicto: hay que tener cuidado en no coartar la libertad de los menores, pero sí que es conveniente subirla", señala Yolanda Román, portavoz de Save The Children, quien subraya que en este ámbito hay que ser muy cuidadoso porque la clave no es marcar un límite de edad, sino atender a la diferencia de edad entre las dos personas que mantienen relaciones sexuales.

En la misma línea se sitúa Hernández, que lo explica con un ejemplo: "No se puede criminalizar una sexualidad de una persona de 18 años recién cumplidos con una persona que esté cerca de cumplir los 16. No tiene por qué estar penalizado. La clave es la diferencia de edad".