La independencia de los jueces y los tribunales es una de las claves de un sistema democrático. Este tema se ha situado a lo largo de este jueves en la primera línea del debate público en el país, a raíz de la denuncia de "presiones" del juez del 'caso Blesa', el debate sobre la reforma del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y la toma de posesión de los nuevos magistrados del Tribunal Constitucional.

Todo ello en un clima bastante movido en el mundo judicial con las reformas del Gobierno en materia de tasas judiciales o la futura ley de enjuiciamiento criminal. Incluso, la asociación Jueces para la Democracia, en un gesto sin precedentes, se ha atrevido a lanzar durante esta jornada un vídeo en Youtube para denunciar que los cambios en el CGPJ suponen un ataque a su independencia.

POLÉMICA NUEVA LEY DEL CONSEJO GENERAL

Esta ley de reforma ha pasado un nuevo trámite parlamentario en el Senado. El PP, con su mayoría, ha rechazado los seis vetos presentados por el resto de grupos. La oposición ha cargado contra este proyecto en el mismo sentido: “ataca” a la independencia judicial y “debilita” al Consejo.

El PP ha mantenido en el texto la figura del vicepresidente del Tribunal Supremo, a pesar de que un grupo de unos cincuenta magistrados de este órgano mostrara este miércoles su rechazo a esta posibilidad.

Estos magistrados afirmaron que esa figura es “innecesaria y perturbadora” para el funcionamiento del alto tribunal. Actualmente, no existe un vicepresidente en el Tribunal Supremo y en ausencia del presidente actúa en esas funciones el magistrado más antiguo del órgano.

La oposición ha advertido de que el órgano de gobierno de los jueces no puede desarrollar su labor "en régimen de amateurismo" limitando la dedicación exclusiva a los seis vocales de la Comisión Permanente y ocasionando posibles "conflictos de intereses".

El modelo contempla que el resto de vocales compatibilice su cargo con el ejercicio de su función jurisdiccional o su profesión.

Los grupos coinciden en que esta institución no puede quedar exenta además del control parlamentario y se pregunta cuál es la razón por la que sus deliberaciones tengan, con generalidad, "carácter reservado" en contra de la necesaria transparencia.

SILVA DICE QUE ESTÁ SUFRIENDO “PRESIONES”

El debate se ha extendido además por las declaraciones del juez Elpidio José Silva -encargado del caso del expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa-, que ha denunciado que no se está respetando su independencia porque está sufriendo "todo tipo de presiones" y "muchísimas injerencias".

En unas declaraciones a los periodistas antes de participar en una ponencia, ha especificado que “algunas” de estas presiones “no se pueden ni contar”.

En este sentido, ha asegurado que durante los últimos días ha oído en los medios de comunicación "declaraciones que no debían haberse formulado". "Hay que dejar a la persona trabajar en paz, con tranquilidad y sosiego para que haga su trabajo lo mejor posible y cuando se trata de la justicia, hablamos de algo más", ha manifestado.

El CGPJ ha aconsejado a Silva que presente por escrito ante el órgano de gobierno una solicitud de amparo por las "presiones" e "injerencias" que dice estar sufriendo en la instrucción del caso, han informado a Europa Press fuentes del Consejo.

SALA DEFIENDE LA INDEPENDENCIA DEL CONSTITUCIONAL

En esta ajetreada jornada en el mundo de los tribunales, se ha producido otro momento de especial relevancia: la toma de posesión de los nuevo cuatro magistrados del Constitucional (TC).

Tras la elección de los candidatos por parte del Gobierno y del CGPJ, el Alto Tribunal se encuentra ahora dominado por el sector conservador. En este acto, el hasta ahora presidente, Pascual Sala, se ha despedido defendiendo la independencia del TC frente a los criterios de conveniencia política.

"El Tribunal Constitucional es un tribunal independiente, no es un tribunal político, ni politizado, ni sometido a directrices de partidos o formaciones políticas", ha reivindicado.

Sala ha considerado que la crítica a las resoluciones del Tribunal Constitucional y de los tribunales "no son solo convenientes, sino debidas y necesarias como corresponde a cualquier acto de poder", pero "debe producirse en función de la fundamentación que contengan y no confundirse con la descalificación o el menosprecio institucional".

El pleno del Alto Tribunal se reunirá el próximo miércoles para elegir a su nuevo presidente, cargo para el que se perfila el magistrado Francisco Pérez de los Cobos.

Esta será una nueva historia. Pero la independencia de los jueces promete más capítulos. Queda sentenciado.