POLÍTICA

El PP rechaza en el Congreso las iniciativas de la oposición contra la futura ley del aborto

14/01/2014 19:57 CET | Actualizado 14/01/2014 19:57 CET
EFE

El PP ha rechazado en el Congreso las iniciativas de la oposición contra la reforma del aborto y se ha opuesto a las peticiones formuladas por PSOE, IU-ICV-CHA y BNG para que la ministra de Sanidad, Ana Mato, y del de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, explicasen de forma extraordinaria en el Parlamento la futura ley y que no se apruebe en el futuro la norma.

La responsable de Igualdad del PP, Sandra Moneo, ha lamentado que un tema de "tal trascendencia" haya recabado "consideraciones sesgadas y superficiales" por parte de la oposición, que ha acumulado hasta ocho peticiones sobre este asunto en la reunión de la Diputación Permanente de este martes.

"Es posible que ante un debate de este tipo ésta sea su única carta de presentación y que, fuera de sus manidos eslóganes, que no argumentos, no haya absolutamente nada, y estén trivializando uno de los procesos más impactantes en la vida de una mujer", ha reprochado a la oposición.

EL DISCURSO DEL PP

A su juicio, la ley del aborto de 2010 socialista, que ahora se pretende reformar, no otorga derechos a las mujeres, ni el que ha presentado el Ejecutivo pretende quitárselos. "Hace décadas que las mujeres resolvimos el cuándo y el cómo ser madres. Nadie obliga a una mujer a ser madre y son muchas las mujeres a las que les gustaría serlo y no pueden", ha lamentado.

En este contexto, ha criticado que el PSOE sigue anclado en la afirmación de la exministra Bibiana Aido que tachó al 'nasciturus' "de ser vivo y no de ser humano". "Ése es el problema al que se enfrentan. Siguen enredados y obsesionados por negar la evidencia. Lo que médicos y científicos vienen acreditando día a día, que detrás de un embarazo hay una vida y detrás de un aborto se esconde el fin de esa vida", ha defendido.

Moneo sostiene que los socialistas tratan a las mujeres como seres "de cartón piedra", como si paralizar un embarazo fuera "intrascendente", cuando cualquier mujer que ha pasado por eso "sabe que no es así". "Ninguna mujer ha querido pasar por un aborto. La mujer quiere alternativas para no tener que abortar y eso a ustedes no les importa y huyen de la realidad, destierran el debate científico, ético y jurídico", ha agregado.

"UN RETROCESO SIN PRECEDENTES"

Mientras, la 'número dos' del PSOE, Elena Valenciano, ha destacado que este debate es "grave" y "penoso", al tratarse de derechos "conquistados". "Nos quieren llevar tres décadas atrás por una exigua minoría de la sociedad española. Un retroceso sin precedentes porque este Gobierno ha decidido dejarse arrastrar por el ala dura, la misma que se opuso en 1985 y en 2010 a la Ley del Aborto", ha criticado.

Valenciano defiende también que la mayor parte de la población española es contraria a esta reforma legislativa, "vergonzosa y machista", e "impropia" del siglo XXI porque trata a las mujeres como personas "incapaces", les arrebata una decisión que les corresponde y presenta a las mujeres como seres que necesitan de asesoriamiento, informes y adoctrinamientos, dentro de una "carrera de obstáculos" para las que desean abortar legalmente.

Desde la Izquierda Plural, Caridad García Álvarez, ha denunciado que nunca se ha pretendido obligar a alguien a abortar y nadie tiene derecho a imponer nada sobre esta materia, si no a dar cobertura legal a estas prácticas dentro del sistema sanitario. En este punto, ha recomendado a los diputados del PP que lean el artículo de la Sociedad Española de Neuropsiquiatría que resalta que "la mujer que aborta no sufre enfermedad legal sino que es una decisión libre de las mujeres y es a quién compete la decisión".

"No puede haber un proyecto más reaccionario que éste, que no sólo desde la izquierda estamos sorprendidos sino también desde la propia derecha", ha subrayado la diputada del BNG, Olaia Fernández, que ha registrado las peticiones de comparecencia junto a la Izquierda Plural. Al mismo tiempo, ha alertado del nivel de "involución" que representa el proyecto de ley" y ha recordado el consenso alcanzado en la ley de 2010.

Rosa Díez, de UPyD, ha destacado que hasta la fecha se ha producido un debate "grotesco", cuando la última persona en decidir debería ser la mujer. "No es un debate de izquierdas o de derechas. Va mucho más allá y estamos en contra del fondo y de la forma de la ley, defendemos una ley de plazos, aunque entendemos que puede haber otra posición pero no nos dejan debatirlo. Es un derecho personal y por tanto hay que regularla para toda la sociedad", ha lamentado.