POLÍTICA

Rajoy, sobre la consulta: "Es posible, pero deben intervenir todos los españoles"

25/01/2014 13:16 CET | Actualizado 25/01/2014 14:11 CET

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha vuelto a recalcar este sábado que la consulta de autodeterminación en Cataluña impulsada por el Govern no se va a celebrar porque es contraria a la Constitución y ha asegurado que, en el caso de votar, deberían decidir todos los españoles.

"¿Es posible someter a referéndum el futuro de España? Sí, pero deben intervenir todos los españoles", ha zanjado Rajoy, quien ha destacado que "ningún español es propietario de la provincia que habita". "Ni yo puedo disponer de propiedades que no son mías, ni en Cataluña se puede disponer de lo que pertenece a todos. Eso es algo que no está al alcance de nadie: ni del Rey, ni del Gobierno, ni de nadie", ha añadido.

"La autonomía no otorga la propiedad del territorio, sino la responsabilidad de gobernarlo con arreglo a la ley", ha recordado en su intervención en la convención que el PP catalán celebra este fin de semana en Barcelona.

Además, el jefe del Ejecutivo ha vuelto a subrayar que mientras él sea presidente no se celebrará la consulta "ni se fragmentará España". "La ley no lo permite, dice que convocar un referéndum es competencia exclusiva del Gobierno. Esto lo saben mejor que nadie quienes pese a todo se empecinan en la convocatoria", ha asegurado.

Rajoy, cuya intervención ha durado cerca de una hora, ha animado a quienes quieren celebrar la consulta a intentar modificar primero la Constitución. "Quien no esté a gusto con la ley puede tratar de cambiarla. Es el camino que debe recorrer, el camino recto".

En cualquier caso, ha afirmado que a Cataluña "evidentemente" no le ha ido mal con la Constitución, que ha permitido "un paso de gigante": "Sin ella no habría estatuto, ni régimen de autonomía ni Generalitat. Ha sido sinónimo de prosperidad en Cataluña y volverá a serlo muy pronto". Y ha recordado: "Debió ser un gesto premonitorio, porque en 1978, Cataluña votó a favor de la Constitución bastante por encima de la media española".

"NO ES UNA OBSTINACIÓN MÍA"

El presidente del Gobierno ha incidido en que no es "una obstinación" suya impedir la consulta, sino que es "una obligación del Gobierno". "Al tomar posesión de mi cargo juré que cumpliría y haría cumplir la ley y lo voy a hacer", ha advertido.

En este sentido, ha señalado que votar es un derecho democrático, pero "no en cualquier sitio y a cualquier hora y sobre cualquier asunto". "Las urnas no bastan para que un acto sea democrático, falta el respeto a la ley. La esencia de la democracia es que todo, también las votaciones, tienen que atenerse a las normas", ha afirmado.

Además, ha pedido "honestidad" a los líderes políticos catalanes para que expliquen "con sinceridad las consecuencias de sus proyectos". "Los ciudadanos de Cataluña tienen derecho a saber. El signo de los tiempos indica que las sociedades caminan hacia la integración, el mestizaje, la unidad, caminar en contra se aleja del progreso", ha señalado.

Rajoy ha asegurado que los españoles "quieren a Cataluña". "Siempre la hemos sentido nuestra, amamos su símbolos y cultura, nos duelen sus problemas y nos alegramos con sus éxitos", ha señalado.

Por eso, ha dicho que no escuchará a las voces que piden que se "corte el grifo" de las ayudas a Cataluña y a otras comunidades autónomas.

"No las voy a escuchar", ha recalcado el presidente del Gobierno, quien ha explicado que las consecuencias de dejar a esos territorios sin ayudas las pagarían quienes "menos culpa tienen", que son los ciudadanos de estas tierras, "tan españolas como todas las demás y de las que me siento tan responsable como de todas las demás", ha dicho.

En el acto, Rajoy ha estado acompañado por la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaria, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, el de Interior, Jorge Fernández Díaz, el de Industria, José Manuel Soria, y la 'número 1' de los 'populares' catalanes, Alicia Sánchez Camacho.